Efectivamente el primero de enero de 1960 fui destinado a petición propia a la Comandancia de Badajoz la que me envió al pueblecito llamado Puebla de Alcocer situado en la umbría de la sierra coronada por un castillo medieval .Sus calles son angostas y descuadradas y con muchas pendientes vulgarmente se le llama “La Siberia Extremeña, con 1.500 habitantes y a 176 kilómetros de Badajoz.

tren-abuelo

Nuestra llegada fue algo accidentada, ya que salimos de Málaga en tren hasta Córdoba precisamente el 24 de diciembre para pasar la Navidad en el lugar de nuestro destino: en la ciudad de Córdoba nos esperaban algunos de nuestros familiares para ayudarnos en hacer el trasbordo de un tren a otro de vía estrecha con destino a Almorchón (Badajoz) de nuestros hijos, una con siete años y otro con cuatro así como de nuestros equipajes ya que los enseres que poseíamos se hizo por facturación de puerta a puerta, llegamos al anochecer a la estación de Almorchón y cual fue nuestra sorpresa de que al siguiente día no había servicio de autobús a nuestro destino por ser fiesta de navidad, por lo que decidimos quedarnos con los niños hasta el día 26 en una fonda junto a la estación.

Bien, llegamos a nuestro destino en una mañana llena de frío y mucha ventisca, pero llegamos después de tres días de viaje lleno de escalas e incidencias, el pueblo se hallaba al pie de una falda de sierra donde se encontraba un Castillo del siglo XIII como queriéndonos dar su bienvenida y con unas calles bastantes empinadas por la configuración orográfica., llegamos al acuartelamiento donde su Comandante de Puesto me asignó uno de los pabellones que estaba en disposición de habitabilidad.

Los servicios y horas de prestar los mismos eran muy diferentes a los de la playa, era una demarcación a vigilar llena de parcelaciones y grandes fincas.

Gran sorpresa

Para mi fue una sorpresa que en el Puesto había cuatro caballos para prestar servicios según las distancias a recorrer en la demarcación a vigilar, es verdad quedé sorprendido, jamás en mi vida había montado a caballo, ¡ni siquiera en los de feria!, pero eso es lo que tenía que afrontarme, porque montar a caballo es objetivamente hablando una actividad donde el animal no se le da la opción de elegir si quiere ser montado o no. En varias ocasiones mis compañeros me dieron algunas clases elementales de cómo montar el caballo, el como poner la montura y el como apretar la cincha que es: una especie de cinto que rodea el cuerpo del caballo para sujetar la silla de montar, supuesto que el animal al intentar apretarle la cincha él se ensancha la barriga para evitar le sea apretada, entendiendo que va a salir con un jinete montado.

Mi primer día a caballo.

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No saben ustedes con que alegría salí mi primer día a caballo para prestar servicio por aquellos caminos, veredas, senderos y como no entre los encinares de la demarcación., ¡Oh! ,me decía,¿ que bien se va montado a caballo? …Una vez pasados los nervios, la sensación de serenidad es total… sientes una sensación de plenitud extraordinaria>> afirmaba este abuelo con vehemencia…porque lo que nosotros sentimos se lo transmitimos al caballo…por eso si alguien te dice que un montado se fue al cielo en caballo, no lo crea… pero si te dicen que se fue en un alazán, por lo en duda…

Continuará…