Desde el primer momento que ingresé como Guardia Alumno para la Guardia Civil, se abrió para mí un largo camino por recorrer hasta llegar a la meta final.

Contaba yo con 28 años y decidí mi ingreso en la guardia civil en una academia para poder lograr mi objetivo. Tuve que estudiar y no de una forma muy dura para pasar mi primer objetivo, superar las pruebas teóricas y sacar una nota aceptable.

Y llegó el gran día de mi ingreso en la Academia de Guardias de Bellas Artes de Madrid el uno de enero de 1955 .El lema de la Guardia Civil es: <> extraído del artículo 1º del Reglamento para el Servicio escrito por su fundador, que literalmente aún con la edad que tengo 81 años recuerdo que dice: “El Honor es la principal divisa del Guardia Civil. Debe, por consiguiente, conservarse sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás” es lo que refleja el espíritu que rige al Instituto y la cualidad más valorada por el mismo.

No tuve ningún familiar en este Cuerpo, pero en mi niñez tuve un amigo llamado Rafael Luque que sí pertenecía y siempre que venía de permiso a Córdoba me animaba que ingresara… lo pensé y cuando anunciaron las convocatorias lo solicité como digo anteriormente.

En la citada Academia permanecí seis meses donde me cautivaron el corazón de los demás para cumplir bien el acrisolado concepto que un miembro de dicho Cuerpo goza cuando cumple estrictamente con todas las obligaciones del noble oficio.

Estando aún en la Academia tuve el honor, orgullo y la ocasión de ser uno de los componentes en el desfile militar que el Ejército hizo en unión de la Guardia Civil el primero de abril de 1955 ante sus Majestades los Reyes de España en el Paseo de la Castellana, este abuelo lo hizo en un vehículo de los llamados “jeep”

abuelonet-fotos

Tengo que deciros queridos nietos que la Guardia Civil hay que analizarla como un instrumento del orden democrático. Si es útil, se apoya. Si no lo es. Se suprime. Aquí puede opinar el que quiera.

Por favor, ¡ que nadie identifique a la Guardia Civil con la represión del orden de una dictadura que ya pasó. Yo no me olvido del general Escobar que murió fusilado con su uniforme verde defendiendo la legalidad republicana.!

La Guardia Civil tiene que ser orgullo…. Ser Guardia Civil tiene algunas diferencias con ser policía…. Ser Guardia Civil es una profesión de servicio muy especial a los ciudadanos de aquí y – sorpresa – a los de allá….

Terminé mi curso como Guardia Alumno a finales del mes de junio de 1955 siendo trasladado como Guardia Civil a la Comandancia de Málaga la que me destinó como tal al Puesto de Chilches, allí me presente ante el Sargento Comandante de Puesto con mi esposa de 29 años, y mis dos hijos Marí-Cruz de tres añitos y Pepe con cinco meses, se nos cayeron los palos del sombrajo como expresa el dicho popular, el pueblecito estaba a dos kilómetros, la carretera Málaga-Granada a cincuenta metros, a continuación la vía del tren de línea estrecha Málaga, Vélez-Málaga, donde permanecí hasta el 31 de diciembre de 1959, cuatro años sin dormir por las noches en mi cama ya que el servicio comenzaba desde la puesta del Sol hasta su salida, en evitación de desembarcos de alijos de armas u otros objetos prohibidos como contrabando.
Os preguntaréis vosotros, ¿que bien lo pasaría nuestro abuelo en la playa?, no es cierto, porque vuestro abuelo estaba cumpliendo con un deber al que estaba encomendado por el bien de la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, no por ello este abuelo y familia en sus ratos libres de servicio también se ponía el bañador y tomar el Sol en la arena.

El Puesto que es como se le llama al acuartelamiento carecía de agua potable y de aseos unificados en cada Pabellón (vivienda de los componentes), teníamos un dormitorio, un comedor y una pequeña cocina. El pueblo más cercano estaba a dos kilómetros donde bien en bicicleta o algún vehículo que se prestara a llevarnos comprábamos los artículos de comer y también el petróleo para poder cocinar, una vez al mes nos trasladábamos a Málaga para suministrar en el economato de la Comandancia, lo que metíamos en un saco y nos lo llevaban hasta la estación del ferrocarril de vía estrecha, saco que al pasar frente al acuartelamiento y debido a su poca velocidad del tren arrojábamos fuera del vagón cayendo a la arena existente en su proximidad donde nuestra familia recogía
Continuando este abuelo hasta la próxima estación que se llamaba Benajarafe y allí tomando un vehículo que me quisiera llevar de vuelta al acuartelamiento.

Continuará…