Vivencias escritas de un abuelo para sus nietos
Capítulo XVIII.
Vendió todos nuestros sacrificios puestos en la casa, el trabajo nos hizo retroceder espiritualmente en el seno de la propia familia, así pues la vida individual y colectiva fue continuando con la natural sociabilidad para seguir nuestra convivencia unidos.
Hubo necesidad de comprar rápidamente una casa de segunda mano bastante antigua y con varios vecinos situada en la calle Cárcamo, en la
cual vivimos entre dos habitaciones pequeñísimas los ocho hermanos y mis padres. En esta situación permanecimos varios meses en que mis padres vendieron esta casa y arrendaron una vivienda con más espacio de habitabilidad en la calle Aceituno próximo al barrio de San Agustín y Santa Marina Poco tiempo después arrendaron en la misma calle un local de más de treinta metros cuadrados abriendo una frutería y algo de golosinas para niños.
Para abastecer la frutería había necesidad de prever como se planificaría familiarmente quien iría a comprar al mercado de mayoristas en la plaza de abastos situada en la Plaza de la Corredera, decidiéndose por unanimidad fuera el mayor de los hermanos y le ¡tocó a vuestro abuelo! levantarse todas las mañanas a las 5´30 de la madrugada para hacer las compras con mi madre.
Para llevar las mercancías mi padre encargó un carrillo de mano con una sola rueda en la parte delantera, y con agradabilísima eficacia este abuelo acompañado de su madre nos trasladábamos hasta la frutería para posteriormente vuestra bisabuela se dedicara a la venta de la mercancía y este abuelo se marchara a su trabajo habitual que en aquella época lo hacía como albañil en el hoy “Museo Arqueológico”
Museo Arqueológico de Córdoba
Vosotros mis nietos os diréis “como es posible que el abuelo Andrés ha estado siempre en la parte central de todos los episodios acontecidos en su casa” pues bien, fundamentalmente os puedo contar que ha sido por mi familia que siempre ha creído era el idóneo al ser el mayor de la casa, es pues, por lo que creo haber estado ligado a todos los acontecimientos de la familia, cosa que yo siempre me he encontrado feliz y contento, hoy en día los jóvenes ( no todos, ojo¡ solo van de fiesta, se emborrachan, van a su bola, son egoístas, son interesados, etc…












Una vida de sacrificio para sacar adelante familia numerosa tan grande!
Salud
Verdaderamente ha sido una vida bastante sacrificada para sacar adelante a tantos hermanos, pero en fin salímos y aquí estamos los que quedamos dando el pecho.
Saludos.
Teniendo tantos hermanos y siendo el mayor de ellos, es normal que sus padres le responsabilizaran del cuidado de los pequeños cuando era necesario, y ejerciera como una especie de padre al que todos, unos más que otros, tomarían como ejemplo. Una gran responsabilidad que seguramente llevaría con orgullo.
Un saludo, Andrés.
Antonio A.M.
Si tuvieron que pasar mucho mis padres para sacar en aquellos tiempos a ocho niños que comian más que una lima sin madera por delante, yo me acuerdo bastante de ellos por sus sufrimientos por sacarnos adelante.
Yo no por darme grandezas fui un hermano ejemplar para mis hermanos, preferia verlos contentos siempre, aunque las peleíllas siempre existian.
Muchos saludos.
Imagino que las discusiones entre los hermanos serían frecuentes, pero eso es normal. Yo, teniendo un solo hermano, también discutía y peleaba con él, así que imagina ocho. De todas formas, eso es normal entre los niños, los enfados se olvidan pronto y al rato queda todo como si no hubiera pasado nada.
abtonio a.m.
La verdad que los hermanos cuando hemos sido pequeños por cualquier cosa ya estábamos de bronca, pero ahora en la actualidad nos llevamos como lo que somos hermanos.
Un saludo y a ver esos hermosos patios de nuestra Córdoba.
y qué razón tiene con lo de los jovenes. Que yo tengo 24 años, y salir no salgo mucho, pro reconozco que me escaqueo lo que puedo… y tambien que con el trabajo y tal me es mas facil. jaaa
menuda “gracia” lo de la casa… Hay que ver la cantidad de tonterias que se hacen por el alcoho9l, y cuando se es uno solo el unico afectado bueno “te lo has buscado” pero ya meter a gente inocente en tu error… como con los accidentes porque uno vaya borracho y acabe muriendo el que circulaba bien sin haber probado el alcohol para evitar un accidente… o como mil ejemplos de mil cosas, como la de su padre.
Pufff, me imagino el “Mercacordoba” de entonces. Las famosas plazas de abastos. ASUnque ir con el carrito… tendría que ser tela.
Lo de la responsabilidad sobre el mayor… no es solo el mayor, aunque por ser le mayor se tiene el 80% de posibilidades de ser el que le toque…