La policía japonesa desplegó este miércoles más de 56.000 efectivos cerca de cajeros automáticos de todo el país.

Su objetivo es evitar que muchos ancianos caigan victimas de un timo que está de moda.

Aquí a este fraude lo llaman “la estafa de soy-yo”.

Los timadores llaman a números de teléfonos celulares al azar.

Si alguien responde, dicen “soy yo, soy yo” y se hacen pasar por algún familiar que ha tenido un problema y necesita ayuda financiera de urgencia.

Muchos ancianos y otras personas vulnerables se creen la historia y van a los cajeros para transferirle electrónicamente el dinero a la cuenta del estafador.

Se calcula que, en lo que va de año, se ha extorsionado de este modo una suma superior a los US$200 millones.

El despliegue de los policías coincide con el día en que Japón se pagan las pensiones.

Tienen la orden de patrullar más del 80% de los cajeros automáticos del país, a la busca de ancianos angustiados de estén hablando por teléfono celular.

Fuente: BBC.Tokio .