Es  día  festivo, día de descanso para todos, por este motivo me he levantado un poco más tarde de lo normal, me he afeitado y duchado.

El día está soleado y salgo de mi domicilio para comprar el periódico en el   kiosco  para ver las noticias cotidianas de mi ciudad y lo acontecido en España, observando como en su primera página aparece en letras grandes “UN HOMBRE DE 59 AÑOS MATA A TRES MIEMBROS DE SU  PROPIA FAMILIA”.

Continuo leyendo y compruebo que un individuo llamado Gregorio de 59 años de apodo “el Culebra” mató a hachazos a su madre de 92 años que padecía de  alzheimer; a su esposa de 58 años que padecía problemas de movilidad en las piernas, y a su hijo de 27 años con depresiones.  Después, se trasladó a casa de otras dos hijas, en Talavera de la Reina, una de 22 años y otra de 25, que también padecen de depresiones graves ,las que trató de matarlas con la misma herramienta que hizo con las victimas anteriores, causándoles a una de un traumatismo craneoencefálico severo y la otra con heridas leves en la cabeza. Después, creyéndolas muertas se suicidó al lanzarse desde el balcón de la vivienda de un séptimo piso.

“El pobre hombre no podría aguantar más. Y debió de pensar que hasta aquí habíamos llegado”, decía una vecina tratando dar una explicación a lo sucedido.

Nadie se explica que le pudo pasar por la cabeza del autor de esta carnicería. Se encontraba prejubilado y dedicado por entero al cuidado de su familia.

El hecho fue conocido por que a las siete de la mañana una llamada telefónica alertó  a la Policía Nacional del hallazgo del cadáver de un hombre en plena vía pública que parecía  había sido  atropellado.

Sus vecinos manifiestan “Estamos consternados…nadie podía imaginar que ese hombre llamado Gregorio pudiera protagonizar esta carnicería, era una persona modélica”

¡Por Dios! ¿Qué le habrá pasado por su mente? Nunca nadie lo podrá saber…Sólo la muerte de Gregorio en aquellos momentos podrá acallar lo que su vida quiso hacer.

Es la hora del almuerzo y dejo de leer estas y otras noticias de prensa, me preparo para hacer algo de comida tanto para mi esposa como para mi, he decidido preparar unos filetitos de cordero frititos con sus ajitos correspondientes y un rociado de vino blanco con unas patatitas fritas como  guarnición, ha salido todo riquísimo de comer, para postre hemos tomado unas natillas de vainilla y un sabroso descafeinado para finalizar parte  de la jornada de este día dominguero.

Durante la comida no he dejado de pensar ¿Por qué tantos hombres encuentran la vida monótona y trivial? ¿Por qué  se aburren en medio de su  bienestar? Qué le faltaba a este hombre para encontrar de nuevo la alegría de vivir.

Es fácil terminar sin amar a nadie de una manera verdaderamente feliz.Vivimos en una  sociedad  donde es difícil aprender a amar gratuitamente.
Este parricidio múltiple cometido puede ser considerado  uno de los más trágicos ocurrido en España en este siglo que nos encontramos.
Abuelo Andrés