Los meses de noviembre y diciembre de cada año, son los que nos llevan a dar entrada al mundo de las ilusiones perdidas, digo esto porque son los meses donde se juega a la lotería de navidad para que nos saque de las dificultades monetarias en la que estamos atravesando debido a la crisis.

Para poder salvar este escalón, en el cual nos encontramos parados, llegamos a comprar la lotería nacional denominada de “Navidad” que se particulariza por tener varios premios importantes y luego una Pedrea bastante abundante.

El origen de este sorteo se remonta al 18 de diciembre 1812 y el primer sorteo se hizo en Cádiz denominándose desde esos momentos como se conoce en la actualidad “Sorteo de Navidad” no siendo muy distinto al sorteo de hoy en día, puesto que se meten todos los premios en un bombo pequeño y los números en otro bombo mayor, dos niños van sacando bolas, uno canta el número y el otro la cantidad asignada como premio.

En pocos lugares del mundo el sorteo de Navidad causa tanta expectación como en este país. Los medios electrónicos de comunicación se aprestan a transmitir en vivo el sorteo y mucha gente hace cola desde la noche anterior para conseguir un lugar en el auditorio en el que se celebra el sorteo.

La lotería de Navidad es muy especial en España, es muy raro que quede alguien sin jugar, aunque sea una pequeña cantidad.

Es muy curioso en que un décimo de lotería, puede ser un valorado regalo de Navidad.

No todo lo que brilla es oro.

He sabido que en algunos pueblos en los que ha caído “El Gordo”, el premio no trajo sólo cosas buenas.

El día de la salud.

Popularmente se le llama así al día del sorteo y es muestra de la resignación necesaria después de las ilusiones que se hace la gente con la posibilidad de salir de pobre, ya que al no tocarnos el gordo solemos intercambiarnos una mirada cómplice y pronunciarnos estas palabras: “lo importante es la salud”

Termino diciendo que estamos obligados a comprar lotería de Navidad, aunque en el fondo lo hacemos con ilusión de que nos vaya a tocar, pero año tras año nos quedamos sin premio.

¡Qué le vamos a hacer! , como muy bien dice el nombre, esto es una lotería. Siempre nos quedará soñar con lo que haríamos, que eso lo solemos hacer todos.

Mucha suerte.