Al alimentarnos, nuestro cuerpo asimila el alimento y sigue adelante con su obra de creación .Si comemos polvo o cascajo, no nos creamos permanentemente, sino que nos destruimos continuamente. La verdadera relación del hombre con el hombre es también creativa. Esta reunión nuestra, bajo estos árboles, será también creadora en nuestras vidas, y se hará cada vez más verdadera cada día. Es cierto que, como la luz del día de Dios, todas nuestras energías  pueden estar ocultas bajo el sudario de la oscuridad de la noche, por algún tiempo; pero la luz vuelve a vivir de nuevo. Así son las relaciones verdaderas y así permanecerán hasta el fin de nuestras vidas, sin perderse jamás. Irán creciendo y entrarán entonces en un proceso de creación y en la realización permanente en lo que ha de venir y está siempre viniendo. Y yo le ofrezco a Dios mi oración para que Ël nos lleve de lo vano a la verdad del amor “”llévanos de lo irreal a lo real, de la oscuridad a la luz, de la muerte a lo permanente!”