¡Ayer me dijeron viejo!, por un instante me estremecí,  después  me toque mi cuerpo y comprobé ser cierto ya que el reloj de los ancianos va más deprisa que el de los demás.

Si voy a dejar el puerto quiero hacerlo con dignidad, no tengo por qué llorar,  ni  por qué sufrir, ya que  en cada arruga de mi cuerpo y en cada cana de mi cabeza he dejado una historia de haber vivido.

Ser “v i e j o “”, es una etapa pasada de nuestra vida que nos hace resurgir buenos o malos recuerdos que nos van acompañando a lo largo de nuestra existencia, por este motivo al llegar ser “viejo” nos hace volver  ser nuevamente niños e inocentes.

Lo mejor que he sentido en mi corazón al escuchar esa palabra de “ v i e j o “ fue el sentirme un adulto mayor ¡¡¡Que  todos vivan una larga vida y nunca lleguen a ser “v i e j o s”, un joven en años puede ser VIEJO en horas, si no ha perdido el tiempo-(Sir Francis Bacón), no por ser mayor se ha de ser “  v i e j o “.

Escribe abuelo Andrés.