246 cordobeses tienen más de 100 años de edad.
Un total de 45 centenarios viven en alguna de las residencias de ancianos o con sus familiares en Córdoba capital y el resto distribuidos en distintas partes de la provincia.

Un 77% de la población que ha superado el siglo de vida está compuesta por mujeres en general, más longevas que los hombres.

En toda España se calcula que existen mas 7.000 ancianos que ha han rebasado esta edad, cifra que se espera vaya en aumento con el paso de los años.

Según el jefe del servicio de Geriatría del Hospital  Clínico  de Madrid doctor Rivera Casal “el organismo está preparado para resistir un máximo de 120 años, pero las enfermedades físicas y mentales someten al cuerpo humano a que casi nadie consiga llegar a tal edad”.

La longevidad de una persona depende a varios factores “Por un lado hay un componente genético determinante y también influye el  tipo de calidad de vida que cada uno lleva”. La alimentación por ejemplo es muy importante, como puede ser dietas bajas en calorías y proteínas que aumentan la esperanza de vida, ya que las proteínas dan demasiado trabajo al riñón. Por último, “la muerte es otro factor a tener en cuenta cuando uno llega a los cien años.

Independientemente de las facultades físicas, que en el mejor de los casos suelen suponer  la pérdida de oído, vista y dentadura, la conservación de las habilidades mentales parece estar relacionadas con la ejercitación activa  que se haga de la memoria.

Tenemos que tener en cuenta que todos los estudios realizados, tanto sobre el rápido deterioro de la saludad como del envejecimiento activo y saludable, puede resumirse como una sola frase: “Úsalo o lo perderás”.

La capacidad física  se  mantiene  gracias  al ejercicio físico regular. La  destreza  y la coordinación manuales se conservarán si se utilizan las manos. La capacidad para caminar largas distancias se mantiene con la práctica. Para no perder la fluidez verbal resulta útil leer y escribir mucho. Las personas pueden compensar estos procesos trabajando durante largo tiempo y con más concentración. La memoria a corto plazo también decae,  aunque  con menos rapidez en los cerebros ocupados que en los pasivos.

Hay factores que nos protegen la capacidad  mental  como pueden ser:

*Continuar realizando ejercicios que incluyan tareas que desafíen nuestra propia capacidad.

*Mantener la creencia, la seguridad y la práctica de que “puedo hacer lo que tengo que hacer o lo que se espera de  mí” y no rendirse jamás sin hacer un buen intento.
*El intercambio diario de información ayuda a mantener aguzado el sentido de la realidad, ejercita la capacidad social y del lenguaje”.

*Las claves de un buen envejecimiento pueden ser:

*mantener activo el cuerpo, el cerebro y ampliar relaciones sociales.