Ya en Córdoba ha llegado por sus calles y plazas ese olor y humo característico que se produce cuando se están asando castañas…es cierto ya se ven los asadores con sus hornillos y perolas asando ese rico fruto.

La castaña es uno de los frutos secos conocidos por la Humanidad junto con las bellotas que sirvieron de alimento al hombre sobre todo a la gente de campo, la castaña cruda es áspera, cocida o asada es dulce y muy agradable de comer.

La castaña es muy rica en hidratos de carbono y posee mucha fibra y apenas grasa. No solo sirven de alimento, las cáscaras del fruto y las hojas de castaño en antaño eran utilizadas para oscurecer los cabellos rubios, y trituradas para aumentar la calidad del cabello de los recién nacidos. Se creía que eran buen remedio contra el mal de ojo, y eran colocadas bajo las almohadas durante la noche de difuntos, al ser consideradas las castañas el alimento de los muertos en su tránsito hacia el purgatorio.