Mi pensamiento y “YO” decidimos  recorrer  lentamente  la “Plazoleta”, tratando de que la  helada con su manto blanco no la cubra del todo, la helada quisiera ser cómplice en congelar cada imagen, y unirlo todo con su capa…yo con mi Amor…

 

Como   un monumento erigido a la fantasía la “Plazoleta” helada, empecinada por cubrirlo todo, trató de apagar sus colores…pero el espíritu no lo ha dejado.

 

Sigo mi camino, atrás queda la “Plazoleta”, muda y casi congelada.

 

Ya el sol tímidamente comienza a salir, los colores sobre el cielo azul anuncian un hermoso día.

 

Poco a poco va derritiendo la helada que quiere apoderarse de todo y que enfadada por no haberlo logrado con “La Plazoleta”, se tendrá que rendir ante el color…no sólo del sol, sino del AMOR…

 

Son cosas que uno descubre paseando por la “Plazoleta” un día de invierno.