Hoy descubrí entre otras noticias en “20 minutos.com” a una pareja de viejitos Manuel Fernández de 99 años y Elena García Donaire de 95, que se enamoraron en 1926 (casados tres años después).

Llevan juntos ocho décadas y según ellos lo mejor que les ha pasado en sus vidas ha sido llegar a conocerse.

Este matrimonio centenario ha recibido de manos del presidente de la Diputación el  PREMIO  HOMENAJE DE LA SABIDURÍA  por su ejemplo de convivencia durante ese tiempo.

Son padres de tres hijos, abuelos de cinco nietos y bisabuelos de dos bisnietos.

Nada, les ha impedido seguir queriéndose “ porque lo mejor que me ha pasado en la vida—afirma Manuel—ha sido conocer a Elena y vivir a su lado tantos años.

Ocho décadas después  de enamorarse, ayer en  Pinos Puente (Granada), más de 600 personas de la comarca le ha rendido un caluroso  homenaje a la historia de amor más larga de la localidad.

Es una historia entrañable la de estos dos abuelitos que han conseguido dar un ejemplo a muchísimos matrimonios de hoy día, este es el verdadero amor que dura para siempre y que ha ido creciendo con los años.

Este es un modelo fiel del matrimonio, que ha pesar de sus penalidades en las que han pasado para sacar adelante a una familia durante una guerra civil o la posguerra de la misma, han conseguido vivir y convivir lo fundamental del matrimonio consistente en darse uno al otro la reciprocidad sin reservas con este amor personal e integro, supuesto que un hombre y una mujer  deciden  amarse sin reservas sabiendo llegar con su  amor a estos ochenta años de convivencia.

Adelante abuelitos, conseguir muchos años más de amor verdadero.

Abuelo Andrés.