Sin que un trabajo salga mal hecho, sin que una amistad cause decepción, sin padecer  algún quebrante de salud,  sin que un amor nos abandone, sin que nadie de la familia fallezca, sin equivocarse en un negocio…

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad,  sin pérdida de fe…

Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo para vivirla. Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para  cambiarlo…

Uno crece asimilando lo que  deja por detrás, construyendo lo que tiene  por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir…

Uno crece cuando se supera, se valora, y sabe dar…

Uno crece cuando se abre camino dejando huellas, asimilando experiencias, ¡Y sembrando raíces ¡

Uno crece también cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes,  y cuando cumple con su labor…

Se crece cuando enfrentas el invierno aunque pierda las hojas…Recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo…

Uno crece ayudando a tus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibes…

Etiquetas: Crecer en la vida.