Hoy me  he dedicado a leer mis primeros artículos de este blog, he recordado mis palabras escritas y como no he leído los comentarios de los  internautas de los que algunos de ellos como   Tristan Juan me dicen:

Tristan

“Hay otra cosa  mas por la cual usted tiene que escribir, un motivo si bien  quizá imperceptible para usted la mas importante para mi, expresar en Internet un punto de vista poco extendido. Ya que si bien podemos leer a literatos, economistas, políticos, etc de su edad, no tenemos casi ningún referente al nombre de la calle de hace 80 años.

El punto de vista de una persona con el peso de la experiencia, eso que nos falta a  la mayoría de los internautas, el punto de vista marcado por acontecimientos que la mayoría no vivimos.

Tengo que darle las gracias por su blog y tengo que decirle una verdad que no se si podrá aceptar en todo su significado, pero, con toda seguridad usted ha aportado  mas a Internet que el 99% de sus usuarios juntos.”

Juan:

“Por esos azares de la vida, uno no tiene la oportunidad de sentarse muy a menudo delante del ordenador y leer testimonios que sean verdaderamente interesantes. Me alegro, Sr. Andrés, de haberme encontrado con su blog tras la lectura del diario “20 minutos”.

Si tengo que serle sincero, en cuanto apareció la noticia en la pantalla del ordenador pinché inmediatamente en ella, sin terminar de leer el resto del texto. Quería tener una impresión personal, de “primera mano” sobre su blog y lo que en él contenía, sin mediación de terceros posibles.

Lo primero que pude observar es que tiene usted trazas de escritor. Eso es algo que los que estamos acostumbrados a esto de emborronar páginas podemos observar en seguida: la calidad y cantidad de recursos, los matices y demás técnicas, e incluso las manías, revelan que usted tiene mucho oficio. Quizá de muchos años. Nunca acostumbro a llamarlo “afición”, porque la lectura y la escritura son vocación, antes que cualquier otro calificativo. Imagino que compartirá esa visión.

Sin duda, lo que más me ha gustado de su comentario inicial ha sido su última parte, aquella que dice que “Declinarte a escribir es una vocación absorbente  y exigente, a la que hay que entregarse en cuerpo y alma día y noche para toda la vida, sin esperar otra recompensa que la de saber que uno está cumpliendo lo mejor que sabe. “Me ha encantado su definición, porque se parece a mi forma de entender la literatura, casi como una amante fiel que se desvela cada noche y te acompaña durante el día. Casi como el amor que  si no se alimenta muere.

Felicidades, de corazón. Siga usted escribiendo, porque tiene mucho que aportar”.
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Estos son algunos testimonios recibidos y los que me dan continuos empujones para escribir, ya que mi afán de  hacerlo va más allá de lo escrito,  para mi es una pura terapia  que mi mente necesita para llenar el vacío  de mi vida, ya que la vida no tenemos que tomarla como una carrera.

“La vida no es una competencia hacia una meta de llegada. La vida es más que la suma de seres vivos, es un tesoro compartido, un brillante que ilumina al universo mismo, porque allí es donde nace la esperanza, donde hay un soplo de vida calido, es  donde  hay un soplo de eternidad.”

Ya nada más puedo hacer sino seguir colocando palabras una detrás de otra esperando a que puedan decirle algo a alguien.

Me parecía  imposible antes mantener un blog y aún más cuando desconocía de la herramienta apropiada, pero poco a poco voy aprendiendo, familiarizando y estrechando así lazos que  me  ayudan y enseñan  a compartir una letra en un mensaje o una imagen.

Gracias a quienes me leen, GRACIAS con mayúsculas a quienes me apoyan y hacen crecer este blog con su cariño y afecto..

Cada día se aprende algo  nuevo…