Son unas maneras ejemplificadas para dejar algo positivo en nuestra existencia. Son muy interesantes las tres teorías, yo he escrito un libro, también he tenido hijos, pero amigos, nunca jamás he plantado un árbol.

Escribir un libro.

Han sido unas vivencias para mis nietos; en él, digo haber aprendido de quienes nos antecedieron ya que es nuestra obligación dejar algo que sea fruto de nuestro aprendizaje y sea a la vez beneficioso para nuestros descendientes..

Cuando desde el más allá vea la vida de mis hijos, sabré que escribí un buen libro, cuando mis hijos le cuenten a sus hijos cómo era el abuelo Andrés… si lo hacen como un cuento rosa o como un policial de terror… será la experiencia de ellos después.

Tener un hijo

Si, he tenido tres hermosos hijos que heredaron las semillas de enseñanza iguales a las de sus padres, manera esta de sentirse bien realizado en nuestra vida, pienso que sentirse realizado pasa por saber que supimos hacer bien las cosas que
la misma vida nos fue deparando … pasando luego a sentirte satisfecho con uno mismo al comprobar que tu has preparado para ellos ese camino de futuro. Todo aquello que se hace con ganas te da satisfacción.

Plantar un árbol.

La verdad que nunca a mis 82 años de edad he tenido ese alto grado de satisfacción relacionado con la plantación de un árbol, un árbol para que se formalicen esas tres verdades o refranes de la vida “escribir un libro, tener un hijo y plantar un árbol”. Me es penoso y triste decirlo, pero nunca he plantado árboles solo plantitas de flores, algunas no se me dan y otras más si y se ven hermosas!!…me encanta la naturaleza y las plantas.

Espero que en esta corta vida en que vivimos tener algún día la probabilidad y satisfacción de poder plantar un árbol, supuesto que plantarlo es plantar una vida nueva y materializar a la vez un futuro y una esperanza, que
luego nos devolverá con una feraz cosecha que sin duda ha de ser un bien para los demás.

plantar-un-arbol

Todo en la vida se nos devuelve antes o después en mayor medida. Es lo que dicen por ahí: Que si siembras vientos recogerás tempestades pero como en este caso si sembramos un árbol este nos dará unos frutos que nos llenaran en su tiempo de grandes satisfacciones, alegrías y muy buenas esperanzas.

Escribe abuelo Andrés.