La policía de Ratean del centro de la India encontró en un pozo, situado en las inmediaciones de un hospital misionero esqueletos y huesos de casi 400 bebés y fetos.

El superintendente de la policía  ha manifestado que, “aunque los huesos parecen pertenecer a recién nacidos o a fetos, resultando difícil determinar la edad de los niños, ya que los esqueletos no están intactos, tras lo cual han sido detenidos el director del hospital y otra persona.

“La cuestión del feticidio y el infanticidio forma parte de la investigación, así como los abortos ilegales”.

A pesar de las leyes que lo prohíben, en la India se siguen llevando a cabo pruebas médicas para determinar el sexo del feto y, en muchas ocasiones, los padres deciden abortar antes de dar a luz a una niña. Cada año, se calcula que se abandonan e la India  cerca  de dos millones y medio de fetos y recién  nacidos, en su mayoría niñas.

Es sabido que el Gobierno indio pondrá cunas en todos los distritos del país para que los padres puedan abandonar allí a sus recién nacidos cuando no quieran criarlos.

Esta es una situación que el propio Gobierno ha de calificar estos abandonos de “crisis nacional”. Es que en dicho país, en muchos casos, tener un hijo es más problema que alegría para esas personas.

Se dan campañas publicitarias en contra de la discriminación, pero no han sido suficientes.

En ese país indio los recién nacidos  han de tener suerte de llegar al mundo como  varones, de lo contrario será eliminado de este mundo tan cruel por esas personas que dicen ser padres.

Abuelo Andrés.