El silencio nos ofrece protección pero también un gran desafío. El mismo entusiasmo que sentimos nos hace querer revelar a todos el motivo. Además, la propia energía que emitimos lleva a otros a darle cuenta de que tenemos algo entre manos y nos llama a contarles lo qué se trata.

No es fácil guardar ese silencio, pero lograrlo nos trae como recompensa la veta de oro, mientras   más dura nuestro silencio en  torno  a lo que queremos lograr, mayor es la pasión que crece dentro de nosotros.

A veces, nuestro silencio es la peor mentira, algunos encuentran el silencio porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos.

El amor, un beso lo enciende, el silencio lo apaga… el mérito que  acepta  el silencio como la cosa más natural del mundo es el más alto aplauso.

Hemos de tener muy en cuenta que cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio, en ningún momento el silencio es más crucial que durante los retiros de meditación…

¿Qué es el silencio? Es un sueño que se queda en sueño, un beso sin respuesta o  bien es una rosa sin agua…

El silencio y la soledad son complementos. La soledad es el silencio del alma y el silencio es la soledad de las palabras, La palabra es un don tan hermoso que es mejor dejarla ir  sola  o cuando  estrictamente sea necesario.

El silencio es la voz del corazón hablando contigo. Por eso tenemos que escuchar lo que dice el corazón en silencio.