Dentro de pocos días celebraremos  la Navidad, fiesta vivida intensamente por todas  las familias cristianas. Este año del 2006, es el primero en que me encuentro escribiendo en esta página Web para todos vosotros, por ello quiero os llegue mi felicitación por medio de esta Bitácora a todos los Internáutas y que sea extensivas también a vuestros familiares.

La Navidad  parece que  este año  es  como si os estuviese viendo –preparando en casa el nacimiento, reconstruyendo el ambiente en que nació Jesús  ¡Es cierto! En este periodo navideño recuerdo como año tras año, es decir, desde mi juventud me ocupaba en casa de mis padres y posteriormente en la mía, a colocar el belén  con su establo, y en lugar central del mismo a la Virgen, San José al niño Jesús con el buey y la mula en sus alrededores, y como no los pastores con las ovejas, el puente, ese río con papel plateado como si fuese agua, los molinos y un sin fin de figuritas como los Magos de Oriente siguiendo a la estrella hasta el lugar donde estaba el Redentor del universo.

Me ha gustado en estas fechas tan señaladas representar este encuentro pascual, tener un Belén en casa, y disfrutarlo tanto con mis hermanos en la niñez como con mis nietos, donde cada uno colocaba las piezas en el lugar que más le agradaba o le parecía mejor, para luego una vez terminado cantarle los  villancicos populares de la época .

A partir del año 2002, dejé de hacerlo por la muerte de una hija de 50 años, casada y con dos hijos pequeños, de la enfermedad de cáncer de mama, precisamente en ese mes de la Navidad. Todos los símbolos del Belén han quedado guardados en cajas de cartón, ya que la prueba de fuego ha quedado apagada dentro de mi cuerpo, no teniendo ningún aliciente ni interés en seguir haciéndolo.

      La Navidad , se que es por un lado una celebración religiosa, pero también es una etapa del año, en que creyentes y no creyentes, dejamos un poco de lado las preocupaciones cotidianas, para reavivar el espíritu de  solidaridad, y hacer llegar a nuestros amigos, familiares y conocidos, nuestros mejores deseos, aunque a veces se vuelve un monótono repetir la misma frase de “FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO”, que  luego no refleja  el verdadero espíritu de la época  y lo que sentimos en nuestros corazones.

Las mejores y más recordadas Fiestas Navideñas son: “aquellas en que tenemos a nuestro lado a los seres queridos y a personas como ustedes.”

Todo mi cariño hacia vosotros que se merecen lo mejor, hoy y siempre: ¡FELICES FIESTAS!

Brindo por nuestra amistad, por la Paz y el Amor en el mundo. Muchas felicidades.

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