Mi   padre   fue una persona buena con todas las palabras puestas, trabajó en el ramo de la construcción como oficial de primera, fue para sus hijos y su esposa un hombre ejemplar, sabedor de lo que quería, era humano y como tal quería también lo fueran para él.

En la época de la que yo  hablo  de la que puedo tener algo de conocimiento por mi corta edad 1936, comienzo de la guerra civil española, los trabajos estaban muy difíciles para todas las personas y aún más para el obrero,  a mi padre parece como si alguien lo guiara y no le faltó apenas el trabajo, supuesto que la mayor parte de los constructores de aquella época ya tenían antecedentes de la clase de persona y del trabajo que hacía, no era exigente ni para él ni para los demás. Los jornales eran muy bajos abusándose muchísimo del trabajador por parte de los terratenientes y mandatarios de la ciudad de Córdoba por aquellas fechas, y si hablabas algo más fuerte de lo normal venía la opresión del imperialismo y el señalamiento con el dedo hacía tu persona.

 

tatarabuelo - abuelonet.es

 

Si aceptabas sufrir, sufrías la mitad de la vida, y si eras fuerte de naturaleza tenías que sacar las fuerzas de donde no las poseías, aunque a veces eran aceptar el dolor y echar la vista hacía arriba para buscar esperanza de Dios.

Fueron muchos y diversos los esfuerzos y trabajos con los que nos sacó adelante, unas veces con mayores dificultades y otras algo más airosas, él disfrutaba viéndonos contentos y alegres en la vida.

Nos criamos y crecimos en el seno de una familia numerosa por los bajos ingresos económicos de nuestro padre.

Cuando tuvo nietos que fueron  doce  los quería a todos por igual, no tenía preferencias con ninguno de ellos ya que a todos los amaba con mucho cariño.

Se jubiló a la edad de 65 años, pero no pudo disfrutar nada de ella como él hubiese querido, Dios no tuvo consideración de todo cuanto trabajó para sacarnos a los ocho hijos adelante en esas épocas difíciles  a causa de la dureza  situación social y económica que dejó la maldita guerra civil, que fueron vividos en todos los sectores de la sociedad. Enfermó de cáncer estomacal falleciendo el 12 de junio de 1969,   ya cansado de la vida agria que soportó

De esta manera acabó con el disfrute de sus nietos, ya no pudo más sacarlos de paseo y comprarle las golosinas. Desde aquí  te  damos tus hijos un beso muy grande padre allí donde estés, que creo será en el Cielo como todos los hombres buenos.

A mi padre
                         
A   Dios  doy  gracias 
porque fuiste  mi padre
Por haber sido un padre bondadoso,
Lleno  de paz  y sabiduría,
Porque amabas la verdad
Justicia y rectitud en demasía.

Abuelo Andrés.