Es necesario que haya reconocimiento a las personas mayores, para que el cariño y el respeto no desaparezca poco a poco.

A pesar de que nuestra condición de “abuelo” solo se celebra un día al año, nosotros los abuelos nos sentimos reconocidos en todos los días de nuestra vida.

Sentirme abuelo, me encanta serlo y ejercerlo”, para nosotros esa palabra nos llena de orgullo y nos crece el ánimo. Cuando los nietos eran pequeños siempre han querido convivir más con los abuelos maternos que con los paternos, también he de decir que las niñas siempre se manifiestan entenderse mejor con las abuelas.

Muchas veces me pregunto y me digo asimismo ¿Porqué en las ciudades no existe un monumento al abuelo?…sin embargo los hay de gentes que por un caso u otro están expuestos en los jardines y paseos…¿Quizás los abuelos no tenemos méritos suficientes?…

Para mi el mayor homenaje que se nos puede dar es que jamás seamos un mueble para los demás y que nuestro homenaje sea dedicación en vida y que sea un reconocimiento constantemente, esa es nuestra mayor satisfacción supuesto que al fin y al cabo un trozo de piedra tiene el valor que le queramos dar, pero que por mucha belleza que tenga jamás tendrá alma y corazón…

Los abuelos hemos cuidado de nuestros nietos, los hemos llevado a guarderías y coles, también a la vez con ellos hemos transformado nuestras vidas al querer hacer de ellos como si fueran nuestros propios hijos, para saberlo hay que ser abuelo.

Por todo lo antes dicho tenemos que hacer prioritario el enseñar a nuestros jóvenes del día de hoy a que se acerquen a nosotros sus abuelos y a las abuelas. Nosotros somos mayores ahora; y en su debido tiempo nuestra juventud llegará a la misma.

Escribe abuelo Andrés.