En España y otros muchos lugares del mundo se celebra el día uno de noviembre la tradición de honrar y traer a nuestra memoria a las personas que han muerto. Los cementerios se llenan de flores. Las familias recuerdan aquellas personas queridas que no están, que se fueron…

Con tal motivo mucho personal se desplaza a los cementerios a visitar a sus antepasados a los cementerios a visitar a sus antepasados y familiares recientemente fallecidos. El porqué de todo esto reside en que el catolicismo se ha hecho cultura en nuestra sociedad y como forma parte de nuestra cultura, de nuestras tradiciones, todos los ciudadanos se preparan para celebrar estas celebraciones religiosas populares.

En mi familia como presupongo que será en la mayoría de las familias españolas, este día de los Santos es de recuerdo para con nuestros seres queridos que ya no se encuentran aquí, en la vida terrenal. La cultura religiosa popular impone que visitemos sus tumbas y le llevemos flores.

¿Las tradiciones populares con tintes religiosos están predestinadas a una muerte segura? Yo creo que en parte si, porque los referentes culturales de nuestros antecesores distan de los muchos jóvenes de hoy, puesto que el pasotismo general y el poco ambiente por conocerlas y no ser participantes de las mismas es cada vez mayor. Hoy día se plantea una negación en la existencia de una vida futura después de la terrera. Por otro lado creo que existe un acercamiento místico a través de la dimensión festiva. Pero me pregunto ¿Habrá mañana cementerios sin flores el día de Todos los Santos?