Vivir agradecido genera un bienestar que se multiplica a través de las acciones.

Abuelo Andrés, en nombre de todos los componentes de esta Residencia de Personas Mayores “EL YATE”, familiares y como no de todos los empleados de este Centro, por haber conseguido llegar a buen puerto nuestra petición de que quedará como mascota entre nosotros el perro aparecido días pasados a las puertas de la Residencia.

Todos juntos señora Presidenta de este Centro, y con letras mayúsculas queremos darle las G R A C I A S por medio de estas letras, al haber hecho que nuestra petición de días pasados haya sido hecha una realidad, la que jamás podremos olvidar los abuelos, y todas las personas mencionadas con anterioridad, al concedernos que el animal quede a nuestro lado como mascota y no como un objeto, que su estancia entre nosotros nos anime en ese día a día a continuar engrandeciendo nuestros corazones, y como no, también

Le damos nuevamente las g r a c i a s por habernos dado la idea para que el perro sin nombre se le pudiera asignar el de “Y A T E “, como un recordatorio a esta Residencia de Personas Mayores que con su merecido cargo la representa.

La gratitud nos ubica, nos da un toque de humildad y nos sensibiliza, ya que nos recuerda que ni somos los únicos, ni podemos hacer todo solos.

Abuelo ANDRÉS TÉLLEZ .