Hoy quiero dar gracias a la vida si, por todo lo que ella me ha dado, por las lecciones que me ha facilitado para conocerme mejor y darme a conocer a los demás.

Me ha dado la vida en diferentes ocasiones fracasos que a veces viven conmigo… y es porque yo lo permito… y porque vivo pensando mucho el pasado… y no vivir el presente… muchas veces fracase y baje los brazos antes de tiempo… ¿por qué yo lo permití? … no me valoro como persona y no asumo la responsabilidad… ahora quisiera que mi vida diera un giro en la dirección correcta para no sufrir más.

Los fracasos vividos creo me enseñaron la humildad, obligación esta de jamás sentarse sobre los laureles y la necesidad de comprender el fracaso de los demás para ofrecerles la ayuda que necesitan.

Quiero seguir dando gracias a la vida por aquellas ocasiones que se me presentaron para cultivar la paciencia, la tolerancia y la esperanza por los múltiples descubrimientos de nuestra realidad y la verdad.

También doy las gracias a la vida, por aquellas oportunidades que aproveché de ella y por las buenas soluciones que encontré en días maravillosos que he vivido.

No puedo dejar olvidado en dar las gracias a la vida, por los padres que conocí, por los buenos amigos que encontré, los libros que he leído y de sus contenidos y como no puede ser de otra manera de todas las experiencias vividas en estos 82 años de vida.

Gracias, por la certeza cada vez más grande que Dios vela por mi a pesar de mis errores.

Escribe abuelo Andrés.