Fue mi cumpleaños. Tenía 79 años. Me levanté temprano, me afeite, me duché , me peiné y me vestir de gala para lucir bien cuando vinieran los nietos a felicitarme.
Renuncié a mi caminata diaria por el jardín del barrio. Quería estar en casa cuando llegaran.
Puse la televisión para pasar un poco el tiempo para cuando llegaran los seis nietos para celebrar mi 79 cumpleaños en el 2.006, para lo que preparé de antemano una hermosa tarta para comerla todos juntos en la celebración.
Pasó la mañana y el medio día sin que nadie apareciera por el piso ,y la mayoría de la tarde permanecí muy cerca del teléfono para poderlo contestar cuando me llamaran para felicitar.
Tengo seis nietos, cuatro viven en la misma ciudad y dos fuera de la localidad en unión de una madre sola por viuda , pero es mi cumpleaños y alguien vendrá o me llamará.
Llegó la cena, deje la tarta sin cortar y me preparé la cama sin que ese teléfono hiciera por tocar y la puerta del piso se estremeciera porque alguien quisiera tocar.
Fue el cumpleaños del abuelo., si tenía 79 años. Pero nadie vino ni me llamó. Me quedó una de las descripciones mas poderosas de la soledad que tuve que afrontar. Estoy aquí para asegurar tanto como sea posible, y que este abuelo no pase otro cumpleaños solo y sin celebrar nunca jamas.

La soledad tiene una manera de crear un espacio hueco y vacio, Es un especio que anhela estar llenado y casi se puede paralizar si no lo es. La soledad puede colorear su mundo, y afectar como interpetre las intenciones buenas de los demás.
No existen muchas cosas que puedan llenar un corazón ya algo tocado por enfermedad, vacio y solo de verdad.
Quise empezar por contarles alguna historia de un cumpleaños feliz, pero no pude culminar, ya que este abuelo quedó desolado y embebido en su soledad y desolado a la cama se tuvo que marchar, para allí en la oscuridad con sus maravillosos sueños poder contar esa historia de verdad.
Aquí queridos abuelos amigos mios, teneis los acontecimientos de la aventura literaria. Si tenéis algún comentario sobre esta página, no vacilar dejarme saber.

Abuelo Andrés.