En este día radiante de Sol, hemos decidido salir mi esposa María, su hermana Paqui, su esposo Paco y el hermano de este Eladio para dar un paseo en automóvil por nuestra sierra cordobesa para ver su naturaleza y paisajes verdes, comprobando lo precioso que se encuentra todo el campo con su árboles en plena floración y el verdor de sus suelos y ya con algunas flores silvestres .

Como se nos hizo algo tarde y con una hora de adelanto motivado al cambio horario para comer, decidimos compartir una comida familiar, y con este fin tener más tiempo juntos ya que una comida familiar es una oportunidad para estar juntos regularmente más tiempo, porque …
“La hora de la comida familiar es un momento para conocerse mejor el uno al otro y acercarse más”,nos fuimos a comer en un restaurante llamado “Cuevas Romanas”,distante de Córdoba unos tres kilómetros, ubicado justamente en Plenas Canteras Romanas del Cerro de Aulagar.

Este lugar es uno de los hallazgos arqueológicos más importantes y relevantes de los últimos tiempos, está excavada en calcarenita miocénica y areniscas blancas.

Tiene toda la probalidad sea de origen romano, es equiparable a las canteras de toba del tipo “fossae” de la región del “Latiún”. Cuenta al menos con una gran sala y diversas galerías.

Resulta fácil apreciar los elementos propios en este tipo de yacimientos: de herramientas de cantería, desgaje de bloques de gran volumen y pilares desbastados para el sostén del elemento horizontal de la techumbre, así como bastantes huellas de fuego de lámparas de aceite (lucernas, candiles..)

Estas cuevas romanas fueron descubiertas en 1929, siendo uno de los hallazgos arqueológicos cordobeses de los últimos tiempos, por lo que este paradisíaco lugar corresponde a más de 2000 años.

Toda la familia hemos quedado maravillados de este flamante restaurante “Cuevas Romanas de Córdoba”, que se ha centrado en los amantes de la gastronomía, junto
con la cultura, la historia y la arqueología en resumen es un establecimiento que nos ofrece a los cordobeses y a todos los españoles y turistas todas estas posibilidades juntas al mismo tiempo.

Penetramos en el interior del restaurante saliéndonos al paso el señor gerente del mismo Don Manuel Pérez Romera, quien con su gran interés inusitado y su comprometido sector de la alta gastronomía nos ofreció todas las especialidades de dicha casa con sus raíces culinarias cordobesas.

A modo de entrada nos sirvieron una ensalada de la casa compuesta de un tentar de salmón, vinagreta de tomate y aceite de cebollino y unos cogollos con su vinagreta de tomate , y unas aceitunas que estaban riquísimas, de segundo nos sirvieron un sabroso lomo de bacalao con aceite de nuez , soja y un pastel de pimientos, finalizando con el postre elaborado artesanalmente por los profesionales de la repostería con los que cuenta este restaurante, concluyendo nuestra comida en este encantador y lugar único que recomendamos, porque nadie saldrá defraudado, despidiéndonos a nuestra salida el amable gerente Sr. Manuel Pérez Romera que nos invitó volver nuevamente y a su vez nos indicó el lugar de las “Cuevas Romanas”, las que visitamos con gran inquietud y siempre bajo tierra la sala central y el conjunto de las cuevas, observando su preciosa y majestuosidad de dichas estancias no sabiendo calcular su longitud que puedan tener, pero pueden llegar entre 200 a 300 metros cuadrados., las que son usadas en los meses veraniegos de esta capital.

Abuelo Andrés.