Córdoba es una ciudad de azahar y ojos negros, silueta que abraza el río Guadalquivir. La sabiduría que encierra cada rincón de esta tierra ha sido transmitida por los diferentes pueblos que desde tiempos remotos moraron en esta tierra. Desde asentamientos prehistóricos,  pasando por romanos, judíos y musulmanes, Córdoba ha disfrutado de una confluencia de culturas y razas que la ha hecho una joya en sí misma, poseedora  de una monumentalidad y un erudito legado difíciles de superar. Tanto es así, que en 1994 la UNESCO declaró parte del casco histórico cordobés, el más extenso de Europa, zona Patrimonio de la Humanidad.

semana santa

Es precisamente este crisol de culturas que dieron al mundo figuras tan insignes como Séneca, Maimónides, Averroes, Luis de Góngora o Julio Romero de Torres .Pasar de una época a otra es tan fácil como girar la esquina de una calle  o abandonar unas de las naves de la impresionante Mezquita para entrar en la magnifica Catedral  cristiana.

Su privilegiada localización geográfica a los pies de Sierra Morena hace posible que la ciudad de Córdoba disfruta de un notable entorno natural en el que destacan la Sierra con sus Ermitas, sus fuentes y veredas y el río Guadalquivir. La  provincia  cuenta con tres Parques Naturales que encierran un compendio de la flora y faunas mediterráneas. Esta notable riqueza cinegética de la provincia y sus recursos hídricos convierten a Córdoba en un paraíso para la caza y la pesca.

Patios cordobeses

Esta ciudad cuenta con un gran soporte de exhibición e investigación de la naturaleza como es el Jardín Botánico, uno de los mejores de Europa.

En los días de Semana Santa, las calles cordobesas se llenan de desfiles procesionales, organizadas por las cofradías y hermandades. El ambiente religioso es patente y un marco ideal para la reflexión y la convivencia, destacan los pasos procesionales con imágenes de la Virgen de la Esperanza, La Virgen de las Angustias, Jesús Nazareno, El Rescatado y La Virgen de los Dolores.