Ya se han ido nuestros hijos los vimos crecer día a día, nosotros ya somos mayores María y Andrés una con 80 años y el otro con 79.

Somos una pareja de ancianos que se ha quedado con su nido vacío y sin alegría y ahora nos cuestionamos éstas u otras preguntas. ¿Sabremos estar solos? ¿Qué haremos ahora si no tenemos a quien educar y cuidar durante el día?.Nos enfrentaremos solos a nuestras inquietudes y enfermedades con terror, observando que vamos llegando a la meta final por nuestras edades.

El aceptar que nuestro nido éste vacío ,es ley de la vida de que los hijos se marchen uno tras de otro a buscar sus parejas correspondientes y buscar nuevos horizontes en sus vidas respectivas. Cuando los hijos inician su vuelo propio para dejar el nido, surge uno de los momentos de mayor fragilidad, desde el punto de vista psicológico. Hay pocos padres que se libran del síndrome del nido vacío.

Después de años de criar, cuidar, preocuparse y convivir con sus hijos. Nosotros nos sentimos una pareja que sobrevivimos juntos desde hace muchísimos años, dándonos compañía el uno al otro por existir entre nosotros complicidad auténtica; nuestros intereses los compartimos con el mayor respeto de intimidad. Es cierto, el nido esta vacío y esto puede provocar pena y ansiedad.

Nosotros los padres, ahora nos sentimos envejecer juntos compartiendo los recuerdos más apreciados de aquellos días pasados de nuestros hijos, nietos y familiares, que nos engrandece nuestros corazones, pero a la vez nos entristece de ver como éramos y lo que ahora somos..La sabiduría y experiencia que nos dan los años no tienen precio comparativo, es por eso que estos abuelos se fomentan una vivencia especial, aún sabiendo que hemos rebasado los límites de la memorización de las cosas.
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Tratamos no hacer sufrir a los demás , nos guardamos nuestras dolencias entre los dos para no hacer sufrir a los demás.. Cuando se llega a estas edades y la familia más querida la vez más lejana a ti, el mundo se te viene encima, por lo que en cualquier momento de esta vida nos pueda ocurrir y vives intranquilo porque no tienes a nadie a tu alrededor que te pueda auxiliar. Nuestros recuerdos se entremezclan con las vivencias reales de nuestras edades, a las horas de las comidas, éstas no te apetecen, ya que aunque quieras por la confusión de vernos solos, supuesto que nuestros deseos corporales o sentimientos buscan al otro, para sentirte acompañado, pero nunca nos llega esa felicidad.

abueloyabuela.JPGEs triste verte un día y otro los dos solos, como si se tratara de una pareja de palomos observando como su nido está vacío. Solo nos queda apoyarnos mutuamente y poder decir con muchísima alegría “aquí están estos viejecitos contando con tigo Señor”pero no cargues sobre nosotros mucho peso, para poderlo llevar hasta nuestro trayecto final..Es fundamental saber adaptarse a la situación real hay que dar paso a la juventud ¿Por qué vamos a intentar llevar todo el día puesta la máscara de la juventud? –hay que mostrarse tal como somos en la actualidad. Nosotros las personas mayores, es posible que nos perdamos en la informática o en la genética, pero sabemos del odio y el amor, de la lealtad, la traición y del sacrificio, en cuatro palabras todo sobre la vida.

Llega un momento en nuestra edad en que, como el elefante, detectamos la proximidad de la muerte y sólo ya tenemos la idea de la despreocupación de todo cuanto te rodea, convirtiéndote en una obsesión que llegue lo antes posible y con ausencia de dolor.En nuestras arrugas se pueden leer los pliegues de nuestra determinante historia pasada, influyendo las imágenes del principio y fin de nuestra generación, siendo el rostro lo que ofrece las inconfundibles señales de nuestra vejez. Para nosotros María y Andrés, nuestra vejez nos supone haber sobrevivido a enfermedades graves, sintiéndonos afortunados y orgullosos por haber llegado a nuestras edades, que pueden ser una etapa positiva como cualquier otra llena de calidad , aunque a veces con sobresaltos para apartar de nosotros las enfermedades crónicas, como pueden ser en otras las alteraciones mentales y nerviosas, debido a que el equilibrio orgánico es más frágil y nos lleva a la disminución de la fuerza y rapidez para realizar las actividades físicas de nuestra vida.

Sin embargo, a través de investigaciones, se puede observar que todo este deterioro físico depende de los factores de la genérica, las condiciones ambientales y el estilo de vida que se ha llevado durante la vidaLa edad avanzada no es signo de decaimiento o incapacidad intelectual, por eso el envejecimiento biológico es compensado con excelentes condiciones hasta muy avanzada edad.Cuando estas líneas sean proyectadas en las retinas de vosotros amigos lectores, supondrán el cierre de un ciclo personal de estos abuelos enormemente orgullosos de haber contado lo que es ir llegando a la tercera edad y última de nuestras vidas.