La guerra civil española fue uno de los acontecimientos decisivos de nuestra época; todos decían mientras luchaban, y todos tenían razón.

Recuerdo la guerra civil como algo horrible entre los distintos bandos existentes en aquellas fechas, la contienda comenzó una tarde del 18 de julio de 1936, observé de muy cerca la quema de las puertas de bastantes iglesias y conventos de Córdoba, sentí las sirenas de la Guardia de Asalto que trataba de llevarse a personas de otro bando, bien para detenerlos o para ser fusilados por tener unos ideales distintos.

Por la noches se concentraban en las casas los vecinos para escuchar por las radio-galenas ”Radio Independiente de España” y “Radio Pirenaica” que daban las noticias que unos y otros asignaban sus. consignas, El pueblo se encontraba asustado sin saber a quien respetar, supuesto que esta ciudad quedó ocupada desde su principio por fuerzas del levantamiento.

A los dos o tres días comenzaron las incursiones de aviones de bombardeo de las milicias enemigas bombardeando la ciudad, cayendo a unos quinientos metros de mi domicilio una bomba que iba dirigida a la iglesia de San Rafael Custodio de Córdoba ,que rebotó en uno de los muros de la misma cayendo a una calle inmediata matando a una persona que corría para refugiarse en donde pudiera y ,una de sus metrallas llegaron a caer en el hueco de la escalera de nuestra vivienda donde nos encontrábamos refugiados mis siete hermanos, mi madre y yo, no causándonos desgracia alguna, pero un miedo espantoso si recibimos…

Posteriormente como continuaban los bombardeos, mi madre todas las mañanas a primeras horas de la misma nos llevaba a todos los hermanos a un colegio situado a unos tres kilómetros de nuestro domicilio llamado Colegio Ferroviario situado en la hoy conocida Plaza de Colón, allí en un especie de sótano nos quedábamos hasta finales de la tarde, en este lugar comíamos lo que mi madre podía llevarnos.

En los primeros momentos de la cruzada hubo una enorme represión en ambos bandos. Las ejecuciones y los asesinatos se extendieron como una pesadilla por toda la ciudad.

Mi padre se encontraba bastante asustado, aunque no pertenecía a ningún partido político, pero en las circunstancias en que se encontraban las cosas, nada más que por ser obrero de la construcción temía fuera señalado con el dedo por alguno de los terratenientes capitalistas, es verdad tenia mucho miedo, pero tuvo suerte y no fue molestado por parte de nadie, otras personas no tuvieron esa suerte ya que bien la policía o individuos incontrolados se los llevaban de sus casas para fusilarlos en las tapias del cementerio.

Estabilizada la contienda Córdoba capital quedó en zona nacional…

Las fuerzas o milicias rojas llegaron a estar a varios kilómetros de la ciudad por la parte sur, pero autoridades militares dispusieron colocar en la carretera de puente romano todos los carros de la basura para impedir la entrada rápida de aquellas milicias, las que creyeron serían cañones dispuestos a disparar desistiendo en su ataque.

La situación de Córdoba pese a estar en posesión de las fuerzas nacionalistas seguía siendo delicada dada la facilidad con que podía ser atacada por el norte, por el este y por el sur, y aún en cierto modo hasta por el oeste, pero un efecto desalentador causado a aquellas unidades y el castigo por aviones que los ametrallaron, la columna se dispersó no invadiendo la ciudad., pero si días posteriores fue castigada a diario por la aviación, causando centenares de muertes en sus incursiones.

Se mencionó que seis aviones en un solo día arrojaron 58 bombas sobre la ciudad, y una de ellas que cayó en la techumbre de la Mezquita Catedral no llegando a explosionar ,siendo bombardeados Cuarteles, fábricas, iglesias, Hospital Militar, Hospital Psiquiátrico como bastantes viviendas particulares.

Terminada la contienda tres años después, se desencadenó cinco años de hambre entre los años 1940 a 1945, fue una posguerra de muchísima escasez de alimentos y bastante hambre. Se dieron unas cartillas con unos cupones de racionamiento para comprar la ración que te pertenecía diariamente.

En mi casa mi madre nos daba a cada hermano su correspondiente ración de una vez en el desayudo, el que quería se lo camia en el mismo o dejábamos parte para la comida del mediodía , por supuesto ni lo primero como lo segundo era suficiente para las personas adultas, aún menos para nosotros niños y con muchísimas ganas de comer.

Recuerdo como si fuera ayer mismo, que viviendo entonces en el barrio de San Lorenzo uno de los más castizos de la ciudad se encontraba una frutería que le llamaban casa de la “Picailla”, donde habitualmente mi madre compraba de fiado por semanas que era cuando mi padre cobraba el jornal, recuerdo que cuando terminaba la venta solía darnos aquellas frutas, patatas o habas deficientes para la venta, pero si aptas para comerlas.

Carecíamos de zapatos o zapatillas, solo usábamos unas alpargatas con suela de goma, que como podréis saber a los pocos días se partían por la mitad y te daban mordiscos en la planta de los pies, ¡zapatos si teníamos un par que sólo los usábamos los domingos para salir con nuestros padres!

También tengo otro recuerdo de mi niñez que era que en las proximidades de mi domicilio había una panadería en la calle Jesús de Nazareno donde cocían el pan con leña de campo .Nos juntábamos unos pocos de chavalillos y a mano cuando un carro descargaba la leña nosotros la trasladamos con nuestras manos a un patio que había- A la terminación de la faena el dueño nos daba a cada niño dos tortas de aceite pujadas y nos la comíamos sabiéndonos “a gloria”, “pero después se volvían” infiernos” a verme mi madre con la ropa sucia y ha veces hasta rota.

Eran muchas, muchas las calamidades las que pasamos durante esa posguerra la que se cobró de muchas vidas a causa de esa hambre ancestral.

Mi pregunta siempre ha sido ¿Para qué sirvió la guerra civil española? –Creo que esta fue considerada en muchas ocasiones como un preámbulo de la segunda guerra mundial, puesto que sirvió de campo de pruebas para aquella guerra.

La guerra civil española sabemos que tuvo un doble carácter como batalla entre españoles y como confrontación entre potencias exteriores e ideologías enemigas.

“España sangró convulsivamente” en defensa de nuestra propia libertad, ahora no creo que ningún partido pueda provocar otra guerra, y menos entre nosotros, tenemos que pensar que el pueblo no es tonto y no olvida, tenemos que ser suficientemente inteligente para darnos cuenta y no entrar en ese juego, los tiempos han cambiado…y ahora las palabras “guerra civil” se sustituiría por la de “P A Z”…

Abuelo Andrés.