Alabanza de la madurez
Hace unos días recibí este correo de Marylin gracias y quisiera por su contenido compartirlo con todos los que leen este blog.
¡ADIÓS A LA JUVENTUD!
Indudablemente la juventud es una edad dorada y recordada siempre con nostalgia . Es una breve época inolvidable, romántica, vibrante, emotiva y feliz.
Es una dichosa etapa creadora y vigorosa en la cual todo es fresco y novedoso, como una vaporosa nube en el firmamento con destellos de color de rosa.
Pero hay que reconocer que esa misma juventud tan alabada, tan cantada y suspirada, es también una época llena de luchas, de preocupaciones, de negros nubarrones, muchas veces de privaciones y nunca exenta de incertidumbres, celos, zozobras, competencias, temores, rivalidades y ansiedades.
Es como una regata en la cual hay que estar compartiendo constantemente para lograr un ansiado trofeo.
=El gran cambio=
Afortunadamente tanto en la naturaleza como en los seres humanos, “después de la tempestad viene la calma,” Y quizá lo mejor de la juventud… es que ya pasó.
Lo cierto es que sin saber cuándo, ni poder definir con exactitud una edad determinada (para unos antes y para otros después), en cierto punto impreciso de la vida llega ese lapso en que todo aminora su marcha y se detiene, posándose suavemente, sin prisa, dentro de nosotros mismos.
Es como una hoja que lleva suavemente la corriente..El cauce se transforma en una corriente de paz que se mueve lentamente, casi sin sentirlo, hacia esa infinita grandeza, profunda e inconmensurable, que es el final de todos los viajes y donde van a parar todos los ríos: el mar.
Esta etapa, queridos amigos, es la Madurez.
¡Pues que sea bienvenida!
Veamos: la madurez no es exactamente el mediodía de la vida, ni la tarde, ni la noche. Más bien yo diría que es ese impreciso momento que llega sigiloso con las primeras horas del día, abarcando esos instantes brumosos y volátiles que se disuelven poco c poco al ser tocados por los emergentes rayos del sol:
LA MADRUGADA.
Y algo extraordinario: Ahora no nos inquietan las modas ni los cambios que experimentan las nuevas generaciones, ni nos mortifican ni afectan las nuevas corrientes o costumbres, pues nosotros no estamos obligados a cambiar ni a iniciar nuevas modalidades.
Nuestra edad es ya suficiente justificación para mantenernos al margen, aunque sin desentendernos de lo básico y lo esencial.
Nosotros, mal que bien, por lo menos llegamos a la recta final. Y eso está como para celebrarlo.
¡Ya lo hicimos!
Al llegar la madurez cesan las dudas y las incertidumbres. Ya no es necesario hacer tareas ni desvelarse estudiando, correr tras el autobús por las mañanas, presentar agobiantes exámenes, pasear a la novia o preocuparse por conseguir empleo.
Definitivamente lo que íbamos a ser, ya lo somos. Y lo que no íbamos a ser, ya lo fuimos… ni lo seremos. No a estas alturas. De eso no hay dudas.
¿Entonces para qué preocuparnos?
Para los que “cruzamos la frontera” y estamos al otro lado, colocados sobre esta amplia, tranquila y bien ventilada terraza, ya no hay carreras, nerviosismos, competencias, prisas, luchas ni dudas a muerte. Nuestro sitio está en el palco, no en el ruedo. O por lo menos, detrás de la barrera.
La edad de los impulsos arrebatados, pues, ya ha terminado. Atrás quedaran angustias, zozobras. Indecisiones y dudas. ¡Y qué bueno!. Si esta es la madurez… pues bienvenida madurez.
HOY es aquel futuro del cual estábamos tan temerosos AYER.
Y ya ven, todo salío bien.
Después de todo… ¡aquí estamos!
La conclusión entonces es que, como en la madurez ya no hacemos planes a largo plazo (ni debemos), es necesario que se empiecen a ver YA los resultados de todo aquello para lo que antes trabajamos, planeamos, ahorramos y nos preparamos a lo largo de la vida.
Ya no hay que seguir posponiendo más las cosas, ni hacer planes inalcanzables” para el futuro,” pues para nosotros, óiganlo bien …
El futuro ya está aquí
¡El tiempo apremia!
De manera que ya no esperes más. Mientras gocen de relativa buena salud y puedan moverse fácilmente todavía; mientras puedan comer y beber de todo y disfrutas de los atractivos de la vida, aprovéchenlos. Abran ya sus botellas de coñac francés y usen sus vajillas de Bavaria y sus cubiertos de plata, pues ¿para cuándo lo están guardando? Podría meterse un ladron y vaciarles la casa, ¿ y de qué les sirvió haber guardado?
Que no tengamos que decir después
“Qué temprano se nos hizo tarde”
Tampoco esperen ya ningún mañana brillante y glorioso, singular y perfecto. Si iban a comprarse “algún día una lancha, una moto, un compo, una cámara digital, una computadora, y pueden hacerlo (y les gusta) pues cómpresela ya!.
Este el momento preciso, no pierdan tiempo.
Y si estuvimos haciendo planes toda la vida para realizar algún viaje a Europa, a las Cataratas del Iguazú, a Hawail, a Alaska, a China o a la Patagonia, pues antes de que otra cosa suceda, como una devaluación, una operación repentina o un infarto…
¡Váyanse ya!
¿Qué esperan?
En lo personal, y por lo que a mi respecta, ciertamente descubrir el arriba de la madurez me ha fascinado y me llena de gozo.
Estoy gratamente impresionado. ¡Nunca imaginé que fuera así!
Con inusitado asombro descubro día a día nuevas sorpresas y satisfacciones que nunca soñé que existieran.
Al sentirnos en paz con los demás y con nosotros mismos, recordamos la sabia reflexión de Amado Nervo, quien lo resumió así:ç
“Vida: nada me debes
Vida :nada te debo.
Vida: estamos en paz.












Me alegro de que pienses así Abuelo Andrés. Lo habitual es ver gente que una vez superados sus años de juventud, ya no tienen ganas de nada, porque se creen viejos. La edad avanzada no es sinónimo de inutilidad, si buscas en el diccionario verás que vejez o madurez es sinónimo de experiencia, y eso no lo puede tener un joven porque aún no ha vivido lo suficiente.
Saludos.
SUPERMENDO.
Para mi es una via de escape de la juventud a ser persona mayor, lo que me hace superar aquellos años perdidosos que carecía de los adelantos que las tecnologías modernas nos hacen conocer cosas que antes ignoraba como el tactar con vosotros mis amigos.
A mi edad ya no puedo posponer las cosas ni realizar planes inalcansables” supuesto que el futuro ya lo tengo y el tiempo apremia.
Un abrazo amigo
Preciosa carta. Me quedo con tres de sus frases
1) Y quizá lo mejor de la juventud… es que ya pasó.
2)“Qué temprano se nos hizo tarde”
3) “Vida: nada me debes
Vida :nada te debo.
Vida: estamos en paz.
Hola Abuelonet. ¿Marilín tiene algún Blog/web, o algún lugar donde leer lo que escribe, si es que lo hace?
Creo que no tiene ningun blog/web, me lo mando en un video.
Un abrazo
Recibe mi saludo cariñoso estimado Andrés.
Muy certero lo que hoy has compartido , gracias.
Respeto las ideas de los demás, pero yo sigo pensando que como la juventud nada.
Otra cosa es que como no se puede hacer nada al respecto, pues desde luego yo trato de disfrutar lo mejor que puedo del tiempo que me queda, pero nunca caeré en la tentación de idealizar la vejez, eso ni de coña, seria engañarme a mi mismo, y ya soy suficientemente maduro como para esas chorradas…
Así que a seguir palante lo mejor que podamos!
Salud
Será que yo también he superado la juventud (con creces) por lo que te apoyo, te entiendo y te digo ¡ánimo siempre!.
Saludos afectuosos
ABUELA CYBER
G E N Í N
FONSILLEDA.
A todos vosotros gracias por que os guste el pos que antecede, para unos es el mayor explendor de la edad de oro la JUVENTUD. ella es la que hace dar vida, ah pero tambien es la que nos lleva a las preocupaciones y privaciones, también nunca está exenta de incertidumbres, celos y temores.El gran cambio que poseé la JUVENTUD es aquella que como una hoja en la corriente de las aguas y sin saber cuando ni poder definir con exactitud una edad determinada con cierto punto impreciso de nuestra vida, que pasa suavemente sin prisa, dentro de nosotros mismos para entrar en esa etapa de la MADUREZ.
Un abrazo para vosotros.
Muchas gracias por este blog, me parece de un contenido muy interesante.
Considero que las Personas Mayores tienen mucho que aportar debido a su experiencia y merecen respeto y cariño, como el que ellos ofrecieron en su pasado.
Un abrazo
Ana M. Fernández
A N A
Muchísimas gracias amiga por ser para ti interesante mi blog como igualmente su contenido, es cierto que nosotros las personas mayores tenemos bastante cosas que aportar a las nuevas generaciones a las que ofrecemos muchas vivencias nuestras del pasado y como no también cosas actuales.
Desde este rincón un gran abrazo, hasta pronto.
abuelo Andrés.
Decir lo que voy a decir con 25 años suena mal, como si me sintiera vieja. No es el caso.
Pero… el día que cumpli los 25 años cambió mi mentalidad. El mismo día, es psicologico, puede, pero han cambiado muchas cosas respecto al año pasado. Me noto más mujer.
Además, en el trabajo ahora soy la mayor, (siempre era la más joven) a algunos les saco solo 3 años, pero.. me siento en otra onda, de otra generación completamente diferente, me parecen niños (a los que adoro, pero niños) cuando hablan lo que dicen… me gusta estar con ellos, pero siento que soy mucho más mayor que ellos. Estoy en otra línea.
Como dice, muchas cosas se acaban y “menos mal que pasaron”. Aunque en un momento dice “dejar de preocuparse por buscar trabajo”… en ese si que no me siento identificada para nada.., Aunque es verdad que esperaba tener ya uno decente a mi edad… XDXD
“A mi edad” tengo 25 años, un tercio de lo que tienen muchos de los que lo leen, realmente ahora me siento ridícula poniendo eso, pero en eel trabajo no hago más que decirlo.. jajaja ¡¡como cambian las cosas segun el contexto!!
Esta claro que me queda mucho por aprender, que sigo siendo joven, loca… pero… he dado un paso más, ya no soy loca al 100% como con 18 años.
COYOTE.
Me ha gustado todo tu comentario sobre el tema de la madurez, pues si, para entender nuestra madurez es muy importante tener fortaleza, templanza y sobriedad para dominar nuestro propio cuerpo para no ser exclava de sus caprichos. ¿Cómo podemos adquirir esas virtudes?, para mi es procurar tener amistades virtuosas y como no pedir la ayuda de Dios.
Que sigas cumpliendo muchísimos años más para completar tu ciclo más deseado.
Un abrazo.