Ayer día dos de julio y con una calor sofocante abuelo Andrés cumplió sus 82 años de edad, fue un precioso día desde las primeras horas en que fui recibiendo felicitaciones telefónicas por parte de mi hija Manoli, mis nietos, mi nuera Mati esposa de mi hijo Pepe (q.e.p.d.) y como no de algunos amigos.

No he soplado las velas pertinentes en esta celebración ya que por estar solos mi esposa María y yo no era pertinente ni ocurrente.

También he estado algo preocupado ya que uno de mis nietos el llamado Noël el mayor de los seis estando de viaje dos días antes de mi cumpleaños en Barcelona tuvo que ingresar en uno de los Hospitales de aquella ciudad por un dolor abdominal, al que le diagnosticaron tener piedras en la vesícula y precisamente hoy tiene que pasar aquí en Córdoba por un médico especialista para que le dictamine las causas y si es necesaria una operación.
La verdad sientes ese dolor como si se tratara de ti mismo, motivo poderoso para no estar a gusto.

En fin que el día lo pase contento en lo que cabe con mi esposa María, colmándose mi mente de aquellas imágenes de años pasados en lo que todo fue felicidad.

Lo mejor de todo y el mayor regalo que este abuelo ha recibido por parte de todos ha sido que se han acordado de que abuelo Andrés ha cumplido esos 82 años de su vida.

Gracias a todos.
Abuelo Andrés.