NÚM. 11
Continuando mis andares por el interior de la Residencia observo otra oficina donde sus componentes D. Manuel Alonso D. Diego Brea y Dª Gloria Peña hacen trabajos específicos dentro de las normas dictadas por los órganos directivos de la presidencia del Centro, como pueden ser aquellas de contabilidad los dos primeros y la de informática el último de ellos, trabajos que desempeñan con mucho amor y mucho cariño, según he podido observar desde mi atalaya dentro de esta Residencia de Personas Mayores.

Funcionarios haciendo sus trabajos encomendados por el Centro.
Quiero hacer llegar al señor Diego por medio de estas letras que se restablezca de esos males que desde hace unos días le están haciendo padecer, que su estancia en la Residencia Reina Sofía sea corta y podamos disfrutar de su presencia en esta Residencia de Personas Mayores “El Yate” lugar de su trabajo, y para que a la vez nos diga si cree es aceptable la adopción del perro hallado a las puertas del Centro.

Dentro del mismo pasillo mencionado a la cabeza de este artículo existe otra oficina en la cual se encuentra a D. Antonio Sánchez, el que se dedica a la formación de cursos del centro entre otras ocupaciones importantes para la Residencia.

Ana Rubio despachando asuntos relacionados con su trabajo
Atravesando el pasillo central del centro observamos la Sala de Terapia, Ocupación y Animación Social Cultural, que llevan muy cordialmente cada uno en su faceta la señorita ANA RUBIO y ANTONIO GÓMEZ, Ana con su simpatía y amabilidad hacia todos los abuelos y abuelas de la residencia, nos hace llegar a todos el conocer una disciplina cuyo objetivo es fomentar el bienestar de cada persona a través de la ocupación, haciendo a la vez que participemos en las actividades de la vida diaria con más productiva y ocio, Este sistema llevado a cabo entre todos los ancianos es fundamental así como tener una ocupación de entretenimiento y distracción, es para poseer dentro de cada persona una garantía bastante positiva y de esta forma continuar conservando el nivel de salud oportuno y necesario para cada residente. Tenemos días que la señorita Ana nos da clases de gimnasia para que nuestras extremidades continúen siendo útiles lo necesario y continúen fortaleciéndose lo mejor posible a pesar de las edades de cada uno. Estar con Ana, es pasar un día muy agradable, es una persona que no se enfada por nada y su alegría nos la transmite a nosotros que buena falta nos hace.
Escribe Abuelo Andrés
(Continuará)