Archivar por Junio, 2008

¡¡ Una bonita labor !!

Cuando yo tenía unos diez añitos de edad ya escuchaba hablar a mis padres de un fraile que llegó a Córdoba sobre el año 1935 para incorporarse al Hospital Infantil del Hogar y Clínica de San Juan de Dios al que lo llamaban “Fray Garbanzo” o también “el sablazo de Dios” por lo que he querido investigar algo sobre lo acontecido de esta persona en mi ciudad cordobesa y plasmar lo más relevante de la misma

Efectivamente este fraile se llamó Bonifacio Bonillo Fernández más conocido en Córdoba por “Fray Garbanzo” como bien he mencionado al principio, al que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios a principios del año 1935 lo destinó a esta ciudad califal con el buen propósito de atender a una clase de enfermos que estaban olvidados y casi en completo abandono: eran niños que padecían secuelas poliomielíticas, malformaciones congénitas o adquiridas y afectados por parálisis diversas que estaban internados en el Hogar y Clínica San Rafael situado en Carretera del Brillante a las afueras de la ciudad (unos tres kilómetros) al pie de nuestra Sierra Morena, aquí es donde conoce las muchas necesidades existentes y del largo y duro camino que tiene que recorrer. Él acepta la voluntad de Dios con suma obediencia, y lejos de desanimarse, emprende su andadura como limosnero por estas tierras cordobesas con la confianza puesta en la Divina Providencia, confianza que nunca le faltó a lo largo de su vida, era conocedor también de que el edificio se encontraba en obras de adaptación para sus necesidades como Hospital, de que no podía llegar a los problemas de todos, sin embargo, se esforzaba para llegar al mayor número de necesidades de sus niños, su sensibilidad era el sufrimiento de los demás y que en muchísimas veces se sentía tocado ante cualquier eventualidad casual o inoportuna.

Para lograr aquellos objetivos trazados emprendía sus salidas en un viejo Lan Rover y vistiendo un parduzco hábito y sandalias de cuero, pisó en verano o invierno todos los cortijos de la provincia cordobesa para recoger las limosnas en especies como trigos, garbanzos, animales o lo que buenamente caía en sus humildes manos. Tuvo días que llegó a recoger tres o cuatro mil kilos de trigo que llevaba al silo más próximo convirtiéndolo en pesetas de aquella época.

Se levantaba con las claras del día abordando en el centro de la ciudad a los señoritos o terratenientes de aquella época y que se encontraban sentados en los Círculos Mercantil, Labradores y de la Amistad, a los que con su sabiduría y buen talante unos días a unos y otros días a otros les sacaba las limosnas para el sostenimiento de sus niños enfermos y la continuación de las obras ya emprendidas en fases de terminación.

Hubo una anécdota muy signa de ser comentada:” Se comentaba que al visitar a una señora para pedirle limosna para su obra humanitaria”, aquella le preguntó ¿cómo reuniría tanto dinero para sus niños y para las obras de ampliación del edificio? Él le contestó <>. También se comentaba que entraba a las cafeterías del centro de la ciudad y se acercaba a cualquier señorito diciéndole ¡ me invitas a un café!, si claro le contestaba aquél, pero él, cuando se acercaba el camarero le comentaba ¿ cuanto valen los cafés ? le interesaba la cantidad del importe de la supuesta consumición que se guardaba como limosna., eran innumerables las variedades de formas de sacarle los dineros o especies de cereales a los ricos, los que cuando lo veían transitar por la calle se escondían donde bien podían, ya que era incansable en su diario peregrinar para llevar alimentos o dineros a sus superiores por el bien de sus niños como él los llamaba.

A Fray Garbanzo como cariñosamente se le llamaba los proveedores les apremiaban los cobros por lo que él hablaba con ellos, y no solamente conseguía aplazar las fechas de pago, sino que también lograba abaratar los precios.

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El Hogar y Clínica de San Rafael comenzó a construirse gracias al sistema de postulación de la Orden Hospitalaria de Hermanos San Juan de Dios, en esta labor destacó especialmente la de este fraile Bonifacio Bonillo. Así, apenas de un año después de su llegada llegó el día deseado, las obras concluyeron con una bonita labor.

He de resaltar que el Hermano Bonifacio estuvo sirviendo a los más pobres ininterrumpidamente hasta septiembre de 1978 en que falleció después de haber permanecido 40 años al servicio de su Orden Hospitalaria . Leer más

Una entrevista…

La entidad pública red.es, adscrita al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha querido en este fin de semana introducirse amablemente en el interior de mi casa, que puede ser una de esas casas digitales que el Manual “La casa digital “que nos orienta para conseguir la adecuada utilización del Internet y las tecnologías ofrecidas hoy día.

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Ha sido una entrevista amena que ha hecho red.es al abuelonet sobre mis primeros comienzos para introducirme dentro de los muchísimos corazones internáutas que existen en todos los países. También red.es, ha querido conocer historias y vicisitudes de este abuelo como “ El tiempo de la vida es aprovecharla en cada segundo como si fuese el último…, amando…, para ser amado… y no hacer daño a los demás”; les hice un breve relato de aquellas actividades que más me gustan hacer en est vida ordenada de una persona de 81 años de edad, de los mensajes y comentarios recibidos hasta estos momentos y como no, este humilde abuelo ha querido hacer llegar por este medio de la comunicación que gracias a las nuevas tecnologías acaecidas mi vejez está siendo adornada con infinidad de alabanzas, cariños y nuevas perspectivas donde llenar mi vida de optimismo y alegría.

Al término de la entrevista abuelonet agradeció con el mayor cariño el obsequiado de la entidad pública red.es consistente de una bolsa con diferentes objetos entre ellos un manual de “La casa digital”, que nos habla de las tecnologías : “ Qué es la casa digital, Televisión y radio, Telefonía, Internet ,Música, cine y videojuegos “ con todas sus facetas a que cada una corresponde.

Gracias red.es, por vuestra entrevista.

Hablando de mi Córdoba

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Es probable que en las proximidades de la actual Córdoba existiera una ciudad prerromana, pero la Córdoba que hoy conocemos tiene muy claros sus orígenes, pues fue fundada entre los años 160 y 162 a.C. por Claudio Marcelo. Gobernada por esta familia durante siglos, se convirtió, por su situación privilegiada, es capital administrativa de la Bética romana.

ARTE ROMANO.-

De un pueblo ibérico pasó Córdoba a ser una ciudad de relativa importancia a partir del año 206 a.C. fecha en que fue conquistada por los romanos de Lucio Mario, que deja vivir a Córdoba a la manera ibérica; pero veintinueve años después, Claudio Marcelo unificará a íberos y romanos, en la que desde aquel tiempo se llamaría “Colonia”, empezando a crecer con extraordinario ritmo, hasta adquirir gran importancia urbana, construyéndose en Colonia Patricia, por los muchos nobles romanos que en ella se establecen, levantándose grandes murallas y edificios civiles y preparándose para ser la capital de la España Ulterior.

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En el año 181 a. C. Córdoba fue base guerrera contra “Viriato” y en el 149 a. C. lo fue contra Sartorio y en el 45 a. C. los pompeyanos se apoderaron de la ciudad acudiendo a socorrerla César Augusto, que después de la Batalla de Munda entraría victorioso por las calles cordobesas. Luego llegarían tiempos de paz y auge económico, en los que además del alto nivel en que se coloca en las artes y en las letras con SENECA y LUCANO, Córdoba será capital de la Bética y rodeada de aldeas y pueblecitos es la sede de los mineros que explotan la plata y el oro de las minas de la serranía, comerciando activamente con Roma, unida a Córdoba por la Gran Vía Augusta..

Que podemos ver en la vida

En esta vida podemos ver cosas positivas con muchas satisfacciones y en ella exteriorizar lo que pensamos y sus emociones.

La vida nos sirve para aprender a amar y a perdonar, también sirve para ampliar los afectos y reflexionar sobre nuestras vivencias, para que pensemos en los frutos de nuestros actos.

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Hemos de recordar que la vida es más que la suma de seres vivos, es un tesoro compartido del cual formamos parte.

La vida, es la vibración a cada instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación que nos rodea. También nos sirve para entender que cada minuto que transcurre no volverá, por ello tenemos que aprender más cada día para evolucionar y cambiar para luego hacer de nosotros un ser mejor que ayer.

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