Archivar por Abril, 2008

Nace un bebé gigante

Un bebé gigante de 6,1 kilos de peso y 63 centímetros de altura nació en la ciudad Jabárovsk, en el extremo oriente de Rusia, ha informado un portavoz de la maternidad.

bebe gigante

“El recién nacido y la madre se encuentran bien”, ha señalado el portavoz, citado por la agencia RIA-Novosti. Además, el niño, que nació por cesárea, es ya el sexto retoño de la madre.

La ginecóloga Oksana Yajinova ha señalado que en los últimos ocho años no se ha registrado ningún nacimiento de estas características en Jabárovsk y ha explicado que el último bebé gigante llegó al mundo con 5,6 kilos.

En septiembre de 2007, en la región siberiana de Altál, una mujer dio a luz a Nadia, una niña de 7,75 kilos y 56 centímetros. Según los médicos, en la semana 33 del embarazo el feto pesaba ya 2,5 kilos.

La madre, sin embargo, no se inquietó en ningún momento, ya que de sus once hijos, el que menos pesó al nacer superaba los 4 kilos.

Según el libro Guinness de los Récords, el bebé más grande nació en Italia en 1955 con 10,2 kilos de peso.

Fiestas en Abril y sus romerias

Córdoba celebra el 13 de abril la Romería de Santo Domingo  en un convento de dominicos, a seis kilómetros de la ciudad y su efeméride está ligada al recuerdo de San Álvaro de Córdoba.

Su romería va acompañada por gente que suben con jinetes a caballo, personas andando, coches de caballos y gran cantidad de carrozas engalanadas con flores de papel risadas, siendo la comida típica el delicioso perol cordobés.

romeria-santo-domingo.JPG

Esta romería tiene su copla obligada, que indica su celebración y que dice así:

Caminito de Santo Domingo
iba una mañana florida de abril
con  pañuelo de talle precioso
que lucía airoso tu cuerpo gentil.

La romería va en caravana muy de mañana para rezar
desde el calvario hasta el santuario
el Santo Rosario con fe y con piedad;
y tras el eco de las oraciones se escuchan
canciones  de amor y de paz.

Hechicera cordobesa nacida en el barrio de San Agustín
que llenas la romería de luz, de alegría, de risas sin fin
Si el mozo que te da achares lo ves con otra bailar,
cántale  por soleares, que son de tus lares el mejor cantar.

Etiquetas: Romerías.

El Sol y el Viento

El Sol y el viento discutían sobre cuál de los dos era más fuerte.

La discusión fue larga, porque ninguno de los dos quería ceder.

Viendo que por el camino avanzaba un hombre, acordaron en probar sus fuerzas desarrollándolas contra él.

-Vas a ver, dijo el viento – – como sólo echarme sobre ese hombre, desgarro sus vestiduras.

Y comenzó a soplar cuanto podía. Pero cuanto más esfuerzos hacían, el hombre más oprimía su capa, gruñendo contra el viento, y seguía caminando.

El viento encolerizado, descargó lluvia y nieve, pero el hombre no se detuvo y más cerraba su capa.

Comprendió el viento que no era posible arrancarle la capa.

Sonrió el Sol mostrándose entre dos nubes, recalentó la tierra y el pobre hombre, que se regocijaba con aquel dulce calor, se quitó la capa y se la puso sobre el hombro.

-Ya vez – le dijo el Sol al Viento – como con la bandad se consigue más que con la violencia.

Por este motivo nosotros los seres humanos deberíamos pensar profundamente sobre nuestras acciones. Utilizamos mucho la violencia, la ironía, la agresividad, y la burla para tratar lograr nuestros objetivos. ( esto es el Viento)

Siempre una sonrisa puede lograr mucho más que el más fuerte de los gritos. Hemos de ponernos en el lugar de los demás para comprobarlo ¿Preferimos una sonrisa o un insulto?…¿Preferimos una caricia o una bofetada?…Preferimos una palabra tierna o una sonrisa irónica?… Entonces tratemos a nuestros semejantes de la misma manera en la que nos gustaría ser tratados… ( esto es el Sol).

Etiquetas: Curiosidades.

Poema a ti Cristo

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No me  mueve, mi Dios, para quererte
El cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para  dejar por eso de ofenderte-

Tú me mueves, Señor: muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme  ver tu cuerpo tan herido;
Muéveme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No tienes que me dar porque te quiera;
pues aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Este soneto, es un diálogo directo con Cristo.
Poema atribuido a diversos autores Santa Teresa, San Ignacio, Lope de Vega,  Fray Miguel de Guevara…

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