Me dijeron viejo
¡Ayer me dijeron viejo!, por un instante me estremecí, después me toque mi cuerpo y comprobé ser cierto ya que el reloj de los ancianos va más deprisa que el de los demás.
Si voy a dejar el puerto quiero hacerlo con dignidad, no tengo por qué llorar, ni por qué sufrir, ya que en cada [...]











