En toda España se hacen preparativos en las tumbas y los mausoleos de los Cementerios para ser remozados para las fechas.

El 1 y 2 de noviembre, Día de todos los Santos y de los Difuntos respectivamente, se ha convertido en una mezcla de fe y costumbres, que anualmente atraen a miles y miles de devotos, curiosos y hasta turistas al país.

Algunos pintan los mausoleos para que luzcan impecables el 1 de noviembre. “Es una tradición ir a pintar”.

Con tal motivo muchas personas se desplazan a los Cementerios a visitar a sus antepasados. El porqué de todo esto reside en que el catolicismo se ha hecho cultural en nuestra sociedad y a la vez forma parte de nuestras tradiciones.

El día de los Santos es de recuerdo hacia nuestros seres queridos que ya no se encuentran aquí en la vida terrenal. La cultura religiosa popular impone que visitemos sus tumbas y le llevemos flores.

Escribe abuelo Andrés.