Sin querer herir la sensibilidad de cualquier persona que se encuentre leyendo este blog, todo lo concerniente en el mismo he querido sacarlos a la luz y plasmar por medio de estas palabras , aquellos sentimientos que éstos padres Andrés y Maria de 79 y 80 años de edad tienen clavados en sus corazones, ya bastantes agotados y débiles por sus edades, ,y por este medio poder consolarnos al lanzarlos y que puedan ser comprendidas por esas personas cariñosas y llenas de mucho amor hacia los demás..

Así como el título dice “Y como llevamos esto” hemos pasado la mitad de nuestras vidas sin una sonrisa en nuestros labios, ya que la rueda de nuestra vida en que nos encontramos inmersos, ha dejado de andar y dar vueltas, nuestras sonrisas quedaron silenciosas como un reloj de arena, un segundero acelerado equivocando la posición. En la madrugada del día 16 de abril de 1.988, sonó el teléfono yo dije a mi esposa ¿Quién será a estas horas?, dando un salto de la cama llegué hasta él, mi mano temblaba al tratar de cogerlo y con un nudo en la garganta pregunté ¿ quien es, que pasa?, era la voz de mi nuera Mati que entrecortada, entristecida y llorando- nos daba la noticia de que nuestro hijo Pepe de 33 años, horas antes había sufrido un accidente de circulación en una de las carreteras cercanas a Valladolid ciudad donde ellos residían, el que estaba ingresado en un Hospital de la ciudad en estado grave,-por unos momentos pareció como nuestras carnes por unos instantes se desgarraban de nuestros huesos separándose sin titubear un instante nos pusimos en camino hacia Valladolid mi esposa, mi hija Mari-Cruz y su esposo Paco, tomé a mi mando el coche que nos conduciría a aquella población, estando recién salido de un Hospital de Córdoba en el que me había efectuado -un cateterismo por haber sufrido un fuerte infarto de miocardio y a pesar del estado de convalecencia que me encontraba- no lo dude y a últimas horas de esa madrugada ya estábamos en el Hospital en el que se encontraba nuestro hijo .

Nos dijeron a nuestra llegada que seguía en coma para …

…” disimular algo nuestra presencia en este Centro” y media hora después nos certificaron su muerte, y que si queríamos verlo estaba en el tanatorio de dicho Centro Hospitalario. Aquí fue cuando el primer engranaje de esa rueda comienza a dar su primer eslabón quedando la misma sumergida en el abismo de nuestras vidas. Nos llevaron a su presencia , pero solo vimos su rostro y hay es donde pude darme cuenta de esa frase ¿Y Como Llevar Esto?,comentándonos interiormente tanto su madre como yo ¿Pepe, tú nuestro hijo, no sabes lo que estos padres están sufriendo en estos instante?, -has dejado nuestros corazones como el hierro incandescente que penetra dentro de una herida ,  pero desde ese fondo oscuro de la noche, escuchamos como los ecos de tu voz nos dices ¡te quiero mamá, te quiero papá,! – esto nos impulsó a sentirnos con algo de sonrisa, a pesar de que todo cuanto teníamos frente a nuestra vista era muy doloroso, ya que dejaba atrás a una esposa con 27 años, a un hijo llamado Noël con 11 años ,y al más pequeño Alvaro con tan solo 7 añitos NO PUDO SER Quise alcanzar las estrellas, Y no pudo ser, escalé altas montañas a ver si así podía pero no dieron placer.

Quise llegar hasta ti, y no lo pude obtener. Te ofrecí todos mis besos, Todos mis sueños , la vida mía y tampoco pudo ser Hoy siento mucha pena Pues ya no te tendré, Contemplaré las estrellas A ellas si las puedo ver La rueda de la vida sigue profundizándose cada vez más , ya que precisamente aquella madrugada también hizo acto de presencia su hermana Manoli que al enterarse de la noticia emprendió su andadura desde Madrid , y no habían pasado diez minutos de su llegada al Hospital ,cuando su esposo Juan recibió telefónicamente la noticia desde Córdoba que su padre había fallecido de un infarto a las últimas horas del día anterior, al que amigos de mi hijo en Valladolid tuvieron que acompañarle hasta mencionada ciudad. No lo he mencionado antes, pero si es momento de hacerlo ahora; nuestro hijo Pepe se encontraba en Valladolid por motivos de su profesión como Cabo 1º de Tráfico de la Guardia Civil, hizo para su ingreso el curso correspondiente en la Academia de Guardias Jóvenes de Valdemoro (Madrid), como un apodo a estos Guardias Civiles los denominan “Polillas”, ya que sus padres eran o son Guardias Civiles, en periodos esporádicos llevaban a cabo en alguno de los restaurantes de los alrededores de la ciudad ,unas reuniones de esa Asociación de todos aquellos individuos residentes en mencionada localidad, donde acudía desde Madrid el Delegado de mencionada Asociación , para solventar asuntos propios y a la vez estar unas horas juntos cambiando impresiones Fue ese 16 de abril de 1,988 cuando todos los componentes de la Asociación regresaban a sus domicilios en vehículos propios, él lo hizo con tan mala fortuna que tuvo un accidente, debido a que una de las ruedas del vehículo pisó sobre el bordillo de una isleta de distribución de tráfico, perdiendo la estabilidad y saliéndose fuera de la carretera hacia la cuneta de más de un metro de profundidad, no siendo visto por ninguno de los compañeros que detrás de él marchaban, hasta que pasó un camión de gran altura y su conductor observó lo ocurrido.

Previos los trámites oportunos el traslado de nuestro hijo Pepe se hizo hasta su ciudad natal Córdoba, siendo encabezada la comitiva por una escolta de Tráfico desde Valladolid, hasta el Tanatorio del Hospital Militar en que quedó su cuerpo en velatorio por sus familiares y amigos, hasta el siguiente día que recibió cristiana sepultura en una bovedilla junto a su abuela paterna Ana. Los compañeros de nuestro hijo, demostraron una excelente unidad y camaradería de estos casos particulares que me llevan a escribir estas líneas, con lágrimas en mis ojos, ya cansados por la edad, y sufrimientos habidos en esta corta vida final, supieron estar este día junto a él, supuesto que Pepe para ellos fue un amigo de los amigos y compañero hasta su final ¡ gracias a todos ellos ¡ que crearon entre nosotros sus padres y toda la familia un ambiente de relajación por aquellos momentos tan difíciles por la muerte de nuestro hijo.

La frase del encabezamiento nos dice efectivamente ¿Y como llevamos esto?, solo podemos decir -que la vida nos golpetea día a día y nos devora los parpados, hinchándonos los ojos por tanto llorar, para nosotros no existen caminos luminosos que nos permitan ver un horizonte limpio de desgracias , y que esos eslabones de esa rueda dejen penetrarse más , y más hacia el fondo. Un beso de tus padres Pepe… ¡Tú nuestro hijo Pepe no sabes lo que estos tus padres Andrés y María sufren!, con tu muerte has dejado nuestros corazones con una herida incurable para toda nuestra vida , a veces nos sentimos transportados por caminos ocultos y oscuros a la vista de las personas normales, Son cosas que no pueden dejarse fuera de las mentes de unos padres que tanto le amaban y tenían que salir a la luz, aunque sólo sea para quitárnosla de encima, en fin, esperemos que nos animemos un poquito y este desánimo se convierta aunque sea en una pequeñísima sonrisa en nuestros labios.

No acaba ahí de dar vueltas y más vueltas esa rueda, ya que cuatro meses mas tarde la madre de mi esposa también fue victima de la desgracia, falleciendo a los 97 años, se puso enferma de demencia senil mas bien por la edad que tenía, falleciendo en el Hospital General, era una mujer valiente, muy trabajadora de joven ayudaba a su esposo a hacer picón y carbón , posteriormente detrás de una borriquita llevar la mercancía a la ciudad de Córdoba, distante unos ocho a diez kilómetros, pero nunca tuvo una enfermedad, como digo antes, era una mujer sufrida y con muchas ganas de vivir, la pobre no pudo más y se fue al cielo… Unos diez años de casada mi hija mayor Mari-Cruz, su vida se truncó al observase un bultito en uno de sus senos, la que puesta inmediatamente en mano de los médicos le detectaron tenía un “cáncer de mama”, rápidamente fue operada extirpándole un seno, en evitación fuera extendido por otros lados. La vida del que posee esta enfermedad es dolorosa y difícil , pasada la operación tuvo temporadas que se hallaba bastante bien, pero después se le calló el pelo cabelludo, tomando esto sin problema alguno, mostrando entereza y voluntad para vencer la enfermedad., pero al ponerle la quimioterapia siempre pasaba días bastantes desagradables, pero eso sí, cada día amaba mas a sus don hijos, todo cuanto ella padecía no quería demostrarlo para no hacer padecer ni a su marido, sus hijos como a sus padres. Era una mujer con muchísima fe, estando convencida de superar esa enfermedad, y aún más, se animaba ella misma para no dejar solos a sus hijos y que estos no perdieran el cariño de lo que es una madre .

Era lógico que tuviera momentos en los que era difícil encontrar fuerzas, tenía en ocasiones procesos de aflicción y se acobardaba, se ponía muy depresiva, triste, miedo y a veces ira con periodos de llantos, al comprender el problema tan grave que padecía y no encontrar mejoras ni alivios de recuperación. La enfermedad le llevó a padecer cerca de tres años, pero nunca demostró a nadie lo que estaba padeciendo, pero siempre que le preguntabas ¿como estás Marí?, su contestación siempre era la misma ¡yo estoy bien!. Sus hijos pequeños en edad, si se les ha notado que en ciertos momentos alucinaban, que algo grave le podía pasar a su mamá, han querido engañarse en su mentalidad infantil. Cierto día del mes de diciembre del 2.002, ingresó en la Cruz Roja para unas pruebas de quimio, tratamiento sistemático que su finalidad es el destruir el germen malicio sin dañar otras partes del cuerpo..

Estando ingresada empeoró sensiblemente luchando y luchando para vencer la enfermedad, pero no le fue posible, rezaba por sus hijos, pero Dios no escuchó sus constantes plegarías, lamentos y súplicas para salir adelante. Observándose ella misma su estado de gravedad, pidió que les llevaran a sus dos hijos Maria de la Cruz de 13 años y Francisco de 11, para verlos de cerca , hablar con ellos y darles abrazos continuados, ya que llevaban ocho días que no los veía, Dios quiso complacerla y esa tarde en que llegaron sus dos hijitos a visitarla, tuvo un hilo de alegría ,que ese día sería el ultimo que volverían a verla con vida, le dieron lo que aquel fue el último beso y abrazo, sin que ellos pudieran creer ni pensarlo por un instante que ese día fuera el final de tener a una madre a su lado.

Al siguiente día de despedirse de sus dos hijos, 13 de Diciembre del 2.002 ,cuando el crepúsculo llegaba se agravó la enfermedad, por lo que su hermana Manoli y su cuñada Matilde , solicitaron la presencia del sacerdote del Hospital el que le administró la Sagrada Forma , posteriormente nuestra hija se agarró a las manos de sus padres ,y las nuestras con las suyas, nos las apretó, y con voz entrecortada y baja nos dijo estas palabras que han quedado grabadas para siempre en nuestros corazones: “papá. mamá , ya ,ya, yaa…”y a las 20’10 horas se le aflojaron sus manos de entre las nuestras, para no abrirlas más”, falleciendo a los 50 años de edad. Nos dejó en una situación de estupor, aturdidos y sin palabras, como si nos hubieran arrancado una parte vital, nuestras cabezas trabajando a un ritmo alocadas en un intento de encontrar respuestas a tantos y tantos interrogantes…pero como un disco rayado, se repiten escenas, se reviven recuerdos en un intento de querer recuperar a ese otro, aunque sea a través de la memoria.. Nuestras lágrimas se transformaron en el mejor modo de sintetizar el desasosiego y el vacío sin esa persona Hubo momentos que todos quedamos paralizados en la habitación, comprobando como nuestra –hija, hermana , esposa y madre ”, se la llevó El Señor al Cielo, para que desde allí pueda pedirle a EL, sacar adelante a su esposo Paco y a sus dos hijos María de la Cruz y Francisco, lo que creo yo, que Dios la escuche. Por deseo propio fue incinerada, sus cenizas arrojadas al mar Mediterráneo junto a gran cantidad de pétalos de rosas, rezándole un Padre Nuestro y pidiéndole a Dios que desde el Cielo o donde se encuentre su alma, cuide de sus hijos y los lleve por el mejor camino en esta Tierra.

Ya solo nos queda una hija Manoli, la que vive en la provincia de Madrid, la que en diciembre del 2000, nos invitó a que pasáramos las navidades juntos a ellos, ya que hacía varios años no podíamos hacerlo, una veces por unas cosas y otras por el trabajo de lo yernos , después de pensarlo entre mi esposa y yo, decidimos realizar el viaje para allí juntarnos en esas fiestas que se unen todas las familias , nos acompañó nuestra hija Mari-Cruz,( que aún estaba en vida y padecía la enfermedad) su esposo y sus dos hijos. Allí pasamos las fiestas navideñas y año nuevo las tres familias juntas, fueron unos días bastantes agradables para todos, muy felices y contentísimos por estar todos unidos en esos días, que por generaciones se vienen haciendo por todas las familias españolas. Pasados varios días del año 2001 , mi hija Manoli, nos dice que su esposo estaba algo malo, que todos los días tenía décimas de fiebre sin saber las causas, hasta que el pasar de los días y pruebas médicas le diagnosticaron que padecía “ cáncer de colon”, enfermedad maldita que tanto daño está llevando a nuestra familia.

Estuvo en periodos algo mejor y muchos los de ellos bastantes mal , se compadecía de lo que estaba pasando, sabiendo que la maldita enfermedad se lo estaba llevando poco a poco, Su cuñada María Cruz le daba alientos diciéndole- no ves como yo me hago fuerte y estoy mejor- (la pobre le daba ánimos, aún sabiendo ella era lo contrario). Ya por su abanzada gravedad ingresó como en veces anteriores en el Hospital de Monte –Príncipe de Madrid, pero tampoco fue posible, ya que el día 21 de Julio de ese año 2001 al amanecer ese día radiante de Sol., nuestro yerno Juan como buscando algo a su alrededor donde agarrarse, tomo las manos de su esposa Manoli y la de su hija Lourdes que estaban a su lado, y -muy tranquilo dulcemente espiró, a su lado tambíen nos encontrábamos familiares, amigos y compañeros de su profesión , Dios se lo llevó consigo a los 46 años de edad, dejando esposa con 41 años, y dos hijos Lourdes de 18 y Juan de 11 años. Yo le decía a Dios, ¿Por qué Señor también te lo llevas, ya son tres hijos lo que nos quitas en un periodo corto- que hemos hecho mal Señor?, el Sol astro que brillante amaneció este día Señor, lo has empañado una vez más con lágrimas de dolor y ya- son seis nietos sin poder tener padres- Lourdes su hija en la Iglesia donde se celebraron los funerales de su padre, en la homilía dedicó unas palabras a su padre que decían: “Quiero decirte que aunque tu cuerpo se queda en Córdoba y tu alma esté ya en el cielo porque de veras te lo has ganado, tu corazón va a estar siempre con nosotros, porque te queremos sin medida alguna, tanto como tú a nosotros, que te desvivías por tu mujer, a quien demostraste hasta el final lo mucho que la amas; por tu hijo, que ahora tiene que ser fuerte para ser como tú y por mí, por tu niña, que voy a echar de menos nuestras conversaciones, sisas y riñas.

Quiero que sepas que te admiro, por tu fuerza, por tus ganas de vivir, por ser como eras: bueno, justo y adorable, por darnos todo lo que tú no tuviste y por tanto amor que nos dejas, que tenemos por toda la casa y que nos protegerá. Te repito que mamá te ama, tu niño te quiere y yo te adoro .Seguro que todos tienen un hueco en su corazón reservado para ti, porque ayudabas a todo el mundo y siempre estabas de broma. Ahora nos quedan tus fotos y tus recuerdos, y te prometo que al igual que tu has luchado por nosotros, nosotros lo haremos por ti. Tu hija Lourdes. No sabía si escribir estas letras en esta Bitácora, ya que también soy uno de los afectados a esas lágrimas dolorosas, pero pensándolo bien es ahora el momento de utilizarla , porque mi nieto Noël me ha enseñado el modo de realizarlo escribiendo en la página web, y por estas motivaciones me he atrevido hacerlo. He notado como el dolor me persigue desde hace tiempo, va tras de mí, se que sigue mis pasos pudiendo ver su sombra .

-Me he pasado mucho tiempo intentando despistarle, pero me sigue y me sigue a todos lados. He hecho un pacto con –“el miedo “- ya no me espera detrás de cada esquina, así que no temo llorar si me alcanzaras, se que después de mis lágrimas siempre llega una sonrisa y hasta ahora es mi mejor arma contra ti.,intento saber que no estás tras de mí, por las noches acostado en mi cama, entre la soledad y el silencio te espero y a veces vienes solapado y me haces llorar,- hay días que no lloro-, pero te siento dentro de mí , aprietas mi cuerpo como queriéndome decir que eres tú –el miedo y la inquietud-, pero no vas a poder, te estás quedando solo, todos están de mi parte, vuelve a tu rincón entre los recuerdos y el olvido. Todo cuanto he escrito hoy, ha sido para quitarme una espina que tenía clavada en mi corazón, la que acabo de sacarme, y desahogándome por fin. En resumen, creo que me he animado un poquito y el desánimo se ha hecho en una sonrisa . . Abuelo Andrés Téllez.