Es la actividad que más me gusta hacer en la vida. me parece la forma de expresión y de comunicación mas ordenada para mi, por mi forma de ser, observador, callado, introspectivo, receptivo y metódico escribiendo por la misma cosa.

Después de mi reflexión personal mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué no empezar a hacerlo ahora? ¿ Por qué esperar a la inminencia de la muerte?. No invertimos mucho tiempo en todo aquello que deseamos hacer antes de despedirnos de la vida física en este mundo en el que vivimos porque a fin de cuentas la vida es corta y yo también quisiera llegar a ser viejo.

Aún nos queda mucho por aprender, por todo lo que ya conocemos y por todas las tecnologías modernas, seguiremos disponiendo de nuevos y asombrosos indicios sobre el misterioso pasado y venidero del hombre. Sólo conociendo sus textos y experiencias podremos realmente saber mucho de la humanidad que nos ha precedido y así, asomarnos al interior y fondo de que a sido y es nuestra vida

Al escribir siempre lo hago a lápiz en diferentes borradores, corrijo, añado, tacho,… y de pronto guiado pro el instinto paso del lápiz al ordenador. Los borradores pasan por un proceso de reescritura con innumerables correcciones, añadidos y tachaduras hasta la recuperación de lo desechado, desde un nombre a una palabra y hasta párrafos enteros.

Nunca dejo de leer, mucho menos cuando estoy escribiendo. Lo que uno está escribiendo suele ser al mismo tiempo, el reflejo de lo que estoy leyendo. .La escritura y la lectura unida forman un todo entre sí, y con la tercera fuerza que es la vida.

Trabajo en la mas absoluta soledad y hasta secretividad posibles, no muestro nada a nadie mientras no lo haya dado por terminado.

Una vez terminado mi citerio y mi intuición si los doy a leer a un mismo lector, que es mi esposa.

Hace algunos años, escribí los libritos “VIVENCIAS ESCRITAS DE UN ABUELO”, “LO QUE UN ABUELO SE DEJO EN EL TINTER”, “LA VIDA ES LO MEJOR QUE PODEMOS DISFRUTAR EN TODO EL TIEMPO DE NUESTRA VIA” y muy recientemente “LAS CUATRO GENERACIONES”, muchos dedicados exclusivamente a mis seis nietos, no habiéndome pesado haberlos realizado, al contrario todos me han confortado espiritualmente.

Tamnién, hay que aprender a releerse a uno mismo, mi experiencia mas afortunada con la escritura ha encontrarla , es mi vida y mi mejor entretenimiento. Declinarte a escribir es una vocación absorbente y exigente, a la que hay que entregarse en cuerpo y alma día y noche para toda la vida, sin esperar otra recompensa que la de saber que uno está cumpliendo lo mejor que sabe.

Con esto doy por terminadas estas letras y que sean bien recibidas por aquél que las lea esta página.

Abuelo Andrés.