Si,… es cierto el próximo 25 de este mes mi esposa María Fernández y este abuelo cumplimos 57 años de amor, convivencia y unión vividos, desde aquel día que pronunciamos “si quiero”…

¡Que bonito! , que bonito que a los 57 años de matrimonio aún recordemos aquél 25 de Julio de 1.951 que nos convertimos en marido y mujer… y estar un año más dentro del ciclo del aniversario de “las bodas de esmeralda” y así un año más… sí, quisiéramos celebrar muchos más…

Es un recuerdo que jamás podremos olvidar, fue una tarde radiante de alegría cuando a las 7´30 horas por la puerta grande de la Iglesia Parroquial de Santa Marina de Aguas Santas, Da nombre a uno de los barrios de más solera de Córdoba llamado (Barrio de Toreros y Piconeros” y pisando una gran alfombra roja nos caminamos silenciosos hacia el altar,… allí nos arrodillamos ante la Virgen de la Alegría y a sus pies nos postramos diciéndole “perdona nuestros pecados” y con su gran mirada de gracia y amor …allí nos casamos …

No fue una boda de altos vuelos o rango, pero sí con lo más elemental, pudiendo decir fue una ceremonia llena de cariño fortaleza y muchísimo amor.

Dentro de esos años hemos compartido sonrisas y hemos andado muchos caminos juntos…han pasado muchas cosas… demasiados rincones han quedado vacíos… pero seguimos diciéndonos que es necesario sonreír y mirar con esperanza para culminar nuestra promesa de felicidad, tanto para nosotros mismos como para aquellos que nos rodean.

Verso que te regalo a ti María en este 57 aniversario.

¡Que si yo volviera a nacer¡
¡contigo me casaría¡
porque tu en esta vida
me as amado día a día.

¡Cincuenta y siete años¡
son muchos de
compartir nuestras vidas,
se dice en un momento.
pero es toda una vida.

A Díos las gracias le doy,
por tenerte a mi lado
en este nuevo aniversario.

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